PRIMERA RONDA PLAYOFFS NBA 2016 EN EL OESTE. CAPITULO III

Westbrook

El ambiente estaba ardiendo antes del quinto partido de la serie en Oklahoma, y las declaraciones de Cuban diciendo que Westbrook no era una superestrella no rebajaban la tensión. Los Mavericks salían con Justin Anderson de titular ante la plaga de bajas con las que contaban y no iba del todo mal el partido. El único factor incontrolable era Westbrook y pronto Carlisle tenía que parar el partido. Dwight Powell abría huecos en la defensa de los Thunder pero no solucionaba el problema defensivo. Al término del primer cuarto la ventaja local era de once puntos. Ni sesenta segundos se habían jugado del nuevo periodo cuando Donovan llamaba a sus chicos. Waiters, Durant y los interiores se bastaban para mantener las distancias. Salían los titulares, Westbrook se aceleraba y aparecían las malas decisiones. Con Dallas a dos puntos Donovan pisaba el freno, la defensa y los errores de Felton permitían a los locales irse con una cómoda renta al descanso. Su única preocupación era la tercera falta personal de Ibaka. Nuevamente llegaba un apagón local para arrancar la segunda mitad y nuevamente Donovan ponía orden con apenas sesenta segundos jugados. La defensa y Westbrook llegaban para solventar los problemas, porque la buena circulación de balón visitante no siempre era finiquitada con acierto. La superioridad en las zonas y la distribución de su base proporcionaba tranquilidad a Oklahoma que llegaba al cuarto final con diez puntos a su favor. Una diferencia que se reducía en poco tiempo porque los Thunder tenían reposando a su faro en ataque y Powell volvía a castigar jugando sin balón. Durant intentaba contener la reacción visitante pero no siempre acertaba. Por encima Kanter se llevaba un golpe y se iba a los vestuarios. Los Mavericks se colocaban a tres puntos y volvía el hombre que nunca debió nombrar Cuban para resolver la eliminatoria en favor de los Thunder. Sólo quedaba la absurda técnica que se ganaba Justin Anderson por su vendetta personal. Durant tenía razón en la sala de prensa: “Cuban es un idiota”. Invitado inesperado: Dion Waiters (Thunder)

ELIMINATORIA CERRADA: THUNDER GANAN CUATRO A UNO

El quinto partido de la serie empezaba con la sensación de que los aficionados de Los Angeles se habían quedado fríos por las bajas de Chris Paul y Blake Griffin. y para darles la razón los Clippers fallaron siete tiro en cuatro minutos obligando a Rivers a solicitar un tiempo muerto. Por suerte los Blazers no iban sobrados, su principal anotador era Harkless. Así las cosas ni la segunda falta personal de DeAndre Jordan permitía el despegue visitante. El segundo cuarto si mostraba otras cosas. Los de Oregón soltaban la muñeca y Rivers intentaba dar más claridad al ataque local con Prigioni en cancha. Portland se precipitaba, Reddcik calentaba el ambiente con sus tiros y McCollum era el único que acertaba en los visitantes. Terry Sttots buscaba dar más orden al equipo pero no acababan de entenderlo, los angelinos se presentaban en la segunda parte con una diferencia que se podia contar con los dedos de una mano. Tan pequeña era que en dos minutos Rivers veía necesario hablar con sus jugadores. Decidía poner a Jeff Green por Paul Pierce pero el juego visitante era más físico y los Clippers no anotaban. Otro parón del técnico local intentaba despertar la agresividad de sus chicos pero a McCollum no le podían contener,la desilusión iba prendiendo en Los Angeles y fue la aparición de los suplentes, estos con la intensidad requerida, la que permitía empatar el partido de cara al último cuarto. Y entonces llegó la precipitación local, triples a los pocos segundos de posesión que no entraban y un Lillard encendido provocaban una escapada visitante. Rivers intentaba encontrar respuesta con los titulares pero McCollum y Lillard, Lillard y McCollum solucionaban el problema. Los Blazers rompían el factor cancha y se ponían tres a dos en la serie. Invitado inesperado: Allen Crabbe, Maurice Harkless (Blazers)

Lillard

Pocas esperanzas tenían los Clippers de ganar el sexto partido de la serie en Portland. Rivers ya había decidido que Paul Pierce no podía ser titular ante un equipo tan intenso como los Blazers y ponía de inicio a Jeff Green. La iniciativa era visitante porque Austin Rivers se plantaba bajo canasta con facilidad y Lillard surgía para controlar el partido. Reddick se iba al banquillo con su segunda falta personal, Rivers se iba a los vestuarios a ser cosido tras un choque y los angelinos se quedaban sin anotación cerca del aro. Lillard abusaba de Prigioni y los Clippers perdían el ritmo del partido. Rivers intentaba controlar la escapada local con un tiempo muerto y cambiando al base argentino por un novato. El ataque local se quedó seco y se llegaba al segundo cuarto con empate en el marcador. La sequía local continuaba con los suplentes en cancha, Jamal Crawford y Jeff Green cargaban con el peso del ataque visitante y McCollum se decidía a crear para sus commpañeros. Portland se ponía por delante y Rivers regresaba con un ojo casi tapado. Sttots buscaba abrir hueco con las faltas a Jordan pero Lillard no podía con Rivers. La ventaja local era mínima al descanso. Tras el intermedio ambos bases seguían creando con facilidad; Rivers creaba para si mismo y Lillard encontraba el apoyo de Harkless y Aminu desde el exterior. Con el paso de los minutos los triples locales dejaron de entrar y DeAndre Jordan despertaba para que los Clippers se presentasen al último cuarto por delante. Un cuarto donde los Blazers querían acelerar el ritmo del partido y Rivers tenía que descansar. En dos minutos de ausencia la diferencia local subía hasta los seis puntos. McCollum, Lillard, Crabbe; todo funcionaba en unos Blazers cada vez más cómodos y Rivers saltaba del banquillo desesperado. Los Clippers presionaban las líneas de pase y, pese a la lesión de Jordan, se acercaban en el marcador. Sttots intentaba quitar los nervios a sus chicos pero Reddcik y Crawford metían presión. Pese a los intentos de McCollum y Lillard los angelinos igualaban el partido faltando treinta segundos. El ataque de Portlanderó pero en la lucha por el rebote Plumlee ganaba dos tiros libres sorprendentemente convertía los dos. Jamal Crawford fue al choque contra la defensa y perdió. Plumlee capturaba el rebote y metía un tiro libre. Quedaba un segundo y medio pero no había tiempos muertos para Rivers. El tiro desde mediocampo se quedó corto. La eliminatoria se cerraba; había tenido la sangre de Rivers, el sudor de los jugadores y las lágrimas de Pierce al terminar el sexto partido. Invitado inesperado: Allen Crabbe, Maurice Harkless (Blazers)

ELIMINATORIA CERRADA: BLAZERS GANAN CUATRO A DOS

Thompson

Mientras se realizaban las presentaciones de cara al quinto partido, Curry mordisqueaba con una sonrisa un chicle en el banquillo. Tal tranquilidad tenía que transmitirse a sus compañeros y en setenta segundos a Bickerstaff se le encendían las alarmas. Golden State había salido sabiendo cerrar las cercanías del aro y acertando desde el triple con Green y Thompson de ejecutores. Salvo Harden nada funcionaba en los Rockets. Mientras el equipo local circulaba el balón con comodidad hasta que encontrar un compañero libre y, normalmente, acertado. Bickerstaff se desesperaba, Howard se peleaba con el mundo y la diferencia crecía y crecía. Ni jugar con cinco pequeños, ni las faltas a Ezeli, impedían que al final del primer cuarto el partido pareciese finiquitado. La ventaja local era de diecisiete puntos al iniciarse el segundo cuarto y el parón de anotación de los suplentes no se notaba. Speights cubría el expediente ante un Houston inoperante en ataque. Por encima Bickerstaff se olvidaba de poner a Harden y los Warriors se ponían con veinte puntos de ventaja. Harden salía imparable y la defensa tejana mostraba algo de pasión. Se ponían a quince puntos pero Howard discutía con Green y frenaba el acercamiento. Steve Kerr ponia su quinteto pequeño y, en los dos minutos previos al descanso, surgía un parcial de siete a cero. Los Rockets tenían que remontar más de veinte puntos en la segunda parte. Y salieron de los vestuarios con interés en conseguirlo porque en ochenta segundos Kerr llamaba a sus chicos. Thompson despertaba, Houston peleaba cada rebote por su desacierto en el tiro y Bogut cometía su cuarta falta personal. La diferencia volvía a abrirse pese al empeño de Bickerstaff. El escolta local con su acierto exterior disparaba la distancia entre ambos equipos por encima de los treinta puntos. Los Rockets estaban fuera del partido, más preparados para discutir que para jugar. Por eso el último cuarto sobraba. Parece ser que Howard hasta se jugó un triple, imagínense. Invitado inesperado: Brandon Rush (Warriors)

ELIMINATORIA CERRADA: WARRIORS GANAN CUATRO A UNO

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