Playoffs NBA 2023: Final de conferencia en el Este. Capítulo III

Fuente: prosportsoutlook.com

La derrota en el cuarto partido no había encendido las alarmas en los Heat, pero tener que dejar en el banquillo a Gabe Vincent por una lesión en el tobillo no ayudaba a dar tranquilidad a su equipo. Sobre todo porque, inesperadamente, su sustituto, Kyle Lowry, mostraba una faceta nerviosa y dubitativa ante la agresividad defensiva local. Los balones perdidos permitían correr a Boston que, con acierto en los tiros abiertos, especialmente de Marcus Smart, se sobreponía a una técnica por protestar que se había ganado Jayson Tatum. Con la diferencia llegando a los diez puntos, Erik Spoelstra paraba el partido. Sus instrucciones conseguían ordenar el ataque, pero no la defensa y, como Derrick White despertaba en el ataque local, la desventaja visitante alcanzaba los quince puntos. Nuevamente Spoelstra solicitaba un tiempo muerto y los suplentes conseguían ser más contundentes en defensa mientras que Caleb Martin buscaba rebajar la diferencia en el marcador. Sin embargo, un triple sobre la bocina de White, permitía a los Celtics mantener la ventaja en los quince puntos de cara al segundo cuarto. Un periodo que se abría con la versión más agresiva, y acertada, de Jaylen Brown. El escolta local se bastaba para responder los intentos del ataque visitante, más repartido y con un Duncan Robinson especialmente acertado. Pese a ello Joe Mazzula quería frenar ese juego más individualista e introducía al resto de titulares. El problema era que Boston se quedaba sin acierto desde la línea de tres puntos y, aunque el rebote ofensivo les permitía mantener la ventaja por encima de la decena de puntos, su técnico necesitaba recuperar la mejor versión de los suyos. Como quiera que los triples volvían a entrar, los de Massachusetts se retiraban a los vestuarios con diecisiete puntos de ventaja. Miami debía mejorar en muchos aspectos de cara a la segunda mitad, especialmente en su ataque, y, pese a que el equipo ya no perdía el balón con facilidad, los tiros eran especialmente forzados- Por suerte los Celtics no andaban mucho más acertados y los primeros minutos se saldaban con poca anotación y mucha actividad. Poco a poco despertaba Jimmy Butler, pero su acierto se topaba con la mejor versión de conjunto de los locales. La diferencia se asomaba a los veinte puntos y sólo el despertar de los compañeros del escolta preocupaba la suficiente a Joe Mazzulla como para solicitar un momento de reflexión para los suyos. La reacción de Boston era inmediata, volvían las pérdidas de balón visitantes. Ni los mejores minutos de un Bam Adebayo hasta entonces superado por el partido, ni la aparición de Duncan Robinson desde el banquillo, evitaban que el partido estuviese casi resuelto de cara al cuarto final. La desventaja, de dieciocho puntos, necesitaba de la mejor versión visitante para poder darle la vuelta al marcador. Sin embargo los de Florida salían tímidos en ataque y, aunque los Celtics vivían con los tiros libres, la diferencia crecía por encima de los veinte puntos. Pese a ello los Heat buscaban ser competitivos hasta el final, pero ni la versión más acertada con el triple de Haywood Highsmith evitaba una derrota contundente. Boston tenía una vida extra, el sexto partido volvía a ser a vida o muerte para ellos. Invitado inesperado: Robert Williams III (Celtics)

Fuente: twincities.com

La inquietud era obvia en el público presente en el Kaseya Center en los instantes previos al sexto partido. Al alivio de ver como Gabe Vincent volvía al quinteto titular tras su lesión, se sumaba cierta extrañeza viendo como Caleb Martin ocupaba el lugar de Kevin Love en el cinco inicial. El quinteto local apostaba por la velocidad y eso se notaba desde el inicio, esa intensidad permitía igualar la batalla defensiva del inicio y, como Caleb Martin estaba tan acertdo como Jaylen Brown en los visitantes, nadie conseguía abrir hueco en el marcador. El paso de los minutos dejaba ver que, en un partido donde las defensas mandaban, los recursos ofensivos de los Celtics eran mayores. Así, pese a que Martin anotaba desde la línea de tres puntos, Miami cerraba el primer cuarto con cinco puntos de desventaja. El segundo acto traía más contactos defensivos en el juego y, ante la permisividad arbitral, y con un Vincent inspirado con los tiros abiertos, la diferencia visitante bajaba mínimamente y Joe Mazzulla intervenía en el partido. Jayson Tatum tomaba las riendas del ataque visitante mientras que, en los Heat, todo era demasiado forzado. Jimmy Butler no desbordaba a sus defensores, la desventaja subía de inmediato y Erik Spoelstra solicitaba un tiempo muerto que servía de poco. Boston superaba los diez puntos de ventaja y los locales volvían a frenar el ritmo del partido. Ahora su jugador franquicia comenzaba a reaccionar, la defensa ya conseguía frenar al jugador franquicia de los de Massachusetts y los Celtics se iban a los vestuarios con cuatro puntos de ventaja. Por encima, las malas noticias para los verdes se extendían para la segunda mitad; Jaylen Brown cometía su cuarta falta personal con apenas dos minutos de juego y el desacierto en los tiros dejaba a los visitantes sin anotación. Sin embargo Miami no lo aprovechaba bien porque, sorprendentemente, vivía de los tiros libres. Pese a todo Mazzulla necesitaba otra versión de los suyos. Marcus Smart lideraba el ataque visitante, Robert Williams III la defensa y, como Brown se le unía al regresar del banquillo, la ventaja de Boston alcanzaba los trece puntos y sólo la mejor versión defensiva local permitía a los Heat llegar al cuarto final a siete puntos. La situación era complicada y sorprendía ver como, subiendo un poco la agresividad ofensiva para buscar el aro visitante, los Heat conseguían ponerse por delante en el marcador comandados por Butler y un activo Duncan Robinson. Sin embargo una técnica, a Bam Adebayo por protestar, rompía el ritmo local. Los Celtics aprovechaban el protagonismo arbitral para distanciarse de nuevo y, aunque robinson seguían siendo un problema para la defensa visitante, Mazzulla se permitía el lujo de parar el partido para tener más controlado el partido entrando en los cuatro minutos finales. Sorprendentemente era Miami el equipo que salía del tiempo muerto con las ideas más claras. Una defensa zonal provocaba las dudas en el ataque visitante y, al no poder proteger su aro adecuadamente, Boston entraba en el minuto final con un punto de ventaja. Jayson Tatum tomaba la responsabilidad del ataque verde, pero se estrellaba contra la defensa y Duncan Robinson aceleraba su mecánica para aprovechar el tiro abierto en la contra. No entraba y Marcus Smart aprovechaba la falta obligada para poner a los Celtics con dos puntos de ventaja y quince segundos por jugarse. Erik Spoelstra dejaba la posesión final de su equipo en manos de su jugador franquicia y Al Horford se precipitaba para achicar el espacio en el triple. La falta traía tres tiros libres al cuadro local y Butler ponía a los Heat con un punto de ventaja restando tres segundos por jugarse. Mazzulla diseñaba un saque de banda que dejaba el balón en manos de Marcus Smart. A este, su tiro a la media vuelta se le salía de dentro pero, ante la estupefacción del Kaseya Center, el rebote era para Derrick White que, con una décima por jugarse, metía el tiro de la victoria. La eliminatoria se decidiría en Massachusetts en dos días y Miami tenía muchas horas para pensar en ello. Invitado inesperado: Robert Williams III (Celtics)

Fuente: sportscasting.com

El TD Garden estaba entusiasmado en los instantes previos al séptimo, y definitivo, partido de la serie. Y el partido comenzaba a todo ritmo, pero con poco acierto, y era normal que, tras torcerse el tobillo en la primera entrada a canasta, Jayson Tatum se tomase el partido con calma. Por suerte la defensa local funcionaba bien, hasta el punto de dejar tres minutos sin anotación a los Heat, y sus compañeros ponían por delante al equipo de Massachusetts. El problema es que todo era demasiado acelerado y Joe Mazzulla necesitaba calmar el partido y ordenar a su equipo. Sin embargo Boston no protegía adecuadamente el balón y, como los triples visitantes comenzaban a entrar, Miami se ponía con cinco puntos de ventaja. Nuevamente intervenía el técnico local para frenar un parcial de siete a cero. Los Celtics, sin embargo, no tenían el día en los tiros abiertos y su falta de anotación la pagaban viendo el partido a siete puntos tras los doce minutos finales. Ante la complicada situación se esperaba una reacción de Boston pero, para sorpresa general, la defensa visitante les permitía llevar la diferencia a los dos dígitos obligando a Mazzulla a reaccionar. No servía de nada, porque la confianza visitante le permitía llevar la ventaja a los diecisiete puntos gracias al acierto exterior. La defensa local se ponía agresiva para recuperar el balón y viendo la diferencia disminuir, Spoelstra buscaba recomponer a su equipo. Caleb Martin ya no sólo aportaba con el tiro de tres puntos y, pese a la tercera falta personal de Bam Adebayo, era el encargado de mantener la diferencia visitante. Ni el arreón final de Marcus Smart servía de nada, porque Jimmy Butler jugaba con inteligencia para permitir a los Heat mantener once puntos de ventaja de cara a la segunda mitad. Y el alero visitante seguía inspirado, pese al paso por los vestuarios, y los Celtics salían acelerados al tercer cuarto. En noventa segundos la diferencia se situaba en dieciséis puntos y Mazzulla gastaba otra reunión con sus jugadores para impedir el desastre. White volvía a despertar al TD Garden con un parcial de ocho a cero a base de narices y la protección bajo su canasta de Robert Williams III. En Florida veían con alivio como su técnico frenaba el partido, porque la defensa local comenzaba a intimidar al ataque de Miami con su agresividad. Su charla daba paciencia al ataque visitante y eran, de nuevo, Martin y Butler los que sostenían la ventaja visitante en los diez puntos de cara al cuarto final. El TD Garden ya se temía lo peor y el arranque del último periodo lo confirmaba. Los balones perdidos acercaban la diferencia visitante a los veinte puntos gracias a su pareja más inspirada y, tras el tiempo muerto, Tatum, viendo que el tiro exterior no funcionaba, hacía su último intento. El juego de Boston se volvía individualista y, como su máxima estrella se mostraba renqueante tras cada acción, los Heat respiraban calma para llevarse el partido administrando la ventaja. Miami daba la sorpresa y llegaba a las finales de la NBA. Invitado inesperado: Duncan Robinson, Kyle Lowry (Heat)

Eliminatoria cerrada: Heat ganan cuatro a tres

 

 

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