Playoffs NBA 2022: Final de conferencia en el Oeste. Capítulo II

Fuente: hoopshabit.com

Tras caer en los dos primeros partidos, el tercero se había convertido en un todo o nada para Dallas; aunque, para desilusión de la afición local, nada parecía haber cambiado en su equipo. Su defensa interior seguía sufriendo y, sin acierto exterior, Luka Doncic era demasiado poco para responder a la sólida salida visitante. El único alivio era que los Warriors tampoco estaban acertados con los triples pero, a pesar de ello, la diferencia se acercaba a los diez puntos tras cinco minutos de juego. Nuevamente Jason Kidd volvía a recurrir a Maxi Kleber para abrir el juego, pero no era suficiente. Había demasiados errores en tiros sencillos y sólo el acierto de Spencer Dinwiddie, y un triple sobre la bocina de su estrella, permitía a los tejanos ver el partido a tres puntos tras el primer cuarto. Y, como Dinwiddie seguía inspirado, y los visitantes no encontraban el acierto de Klay Thompson, los Mavericks no tardaban en tomar el mando en el marcador. Las diferencias eran cortas pero, viendo la amenaza, Stephen Curry regresaba a la pista para dar claridad al ataque visitante. Draymond Green se ganaba una técnica y el American Airlines Center se entusiasmaba viendo como los suyos tomaban ocho puntos de ventaja. Doncic hacía de todo sobre la pista intentando mantener la ventaja local, pero las piernas pesaban; sus tiros no entraban, sus compañeros no acertaban y la defensa local flaqueaba. Como quiera que Curry sí metía sus triples, Golden State llegaba al descanso con una mínima ventaja a su favor. Tras el cuarto de hora de preceptivo descanso, ambos equipos volvían a la pista fríos pero, como los visitantes tenían más recursos, la iniciativa era suya. Dorian Finney-Smith se ganaba una técnica, el ataque local comenzaba a dudar ante la zona californiana y Dinwiddie salía del banquillo para despertar a la afición tejana, que reforzaba su ánimo al ver como Draymond Green hacía su cuarta falta personal tontamente. Sin embargo Steve Kerr no retiraba al pivot y se convertía en protagonista del nuevo despegue visitante. Nuevamente la diferencia coqueteaba con los dos dígitos y, pese al intento de Jason Kidd por frenarlo, acaba por superarse esa barrera. El ataque local estaba bloqueado cuando no entraban los triples y hasta Doncic estaba sin confianza. Ni la entrada de los suplentes mejoraba la situación, porque la debilidad local para proteger las cercanían de su aro era evidente. La distancia, de diez puntos, obligaba a Dallas a reincorporar a su jugador franquicia desde el primer segundo del acto definitivo. El esloveno lo intentaba todo, pese a que se le notaba tocado físicamente, pero la superiorida de los Warriors era evidente. El rebote ofensivo, que había sido un problema durante todo el partido, por fín era aprovechado por los visitantes para anotar y la diferencia se mantenía inalterable gracias al acierto de Klay Thompson. Doncic cargaba una y otra vez contra la defensa de Golden State, pero la respuesta de los visitantes venía propiciada por la inteligencia de Curry y la capacidad atlética de un Andre Wiggins imparable bajo canasta. La temperatura comenzaba a bajar en el American Airlines Center y, pese a que los Mavericks aprovechaban la relajación visitante para ponerse a cinco puntos, en San Francisco disfrutaban pensando en que les faltaba una victoria para volver a las finales NBA. Invitado inesperado: Jordan Poole (Warriors)

Fuente: basketballforever.com

Tras la derrota del tercer partido, a los Mavericks sólo les valía ganar y el American Airlines Center estaba dispuesto a dar todo el apoyo necesario a sus jugadores. Sin embargo el inicio no era bueno; el juego interior de Golden State hacía daño bajo canasta, a Luka Doncic se le notaba cansado y los triples de Dorian Finney-Smith y Maxi Kleber mantenían la igualdad en el marcador. Y la dinámica no cambiaba con la entrada de las primeras rotaciones. Los californianos sumaban sus puntos bajo canasta y, como era natural, el acierto exterior local, comandado por Reggie Bullock, les permitía llegar al intermedio entre cuartos con una escasa renta de cuatro puntos. Y el segundo cuarto se abría con sorpresas, los novatos de los Warriors lideraban el ataque visitante y los tejanos veían el lanzamiento de tres puntos como su tabla de salvación. Naturalmente los jóvenes visitantes no podían mantener su acierto y Dallas comenzaba a encontrar las grietas defensivas de su adversario. Jalen Brunson y Davis Bertans eran los principales responsables de que la diferencia local alcanzase los dos dígitos y Steve Kerr recurría a sus titulares. Pese a ello los Mavericks completaban un parcial de diecinueve a dos, hasta Frank Ntilikina metía los tiros abiertos y la segunda parte cobraba más interés; entre Doncic y Brunson conseguían eclipsar a Stephen Curry y ponían a los tejanos con quince puntos de ventaja. El descanso requería de una larga reflexión en los de San Francisco porque, pese al acierto local, lo curioso era ver la escasa concentración defensiva visitante durante algunos minutos del partido. Tal vez por eso en el cuadro tejano preocupaban las goteras del American Airlines Center que provocaban un retraso en la reanudación del partido. Tras un cuarto de hora de batallar contra el problema arrancaba el tercer cuarto y, para sorpresa general, los que salían más enchufados eran los locales. En Golden State no podían frenar su gran acierto con los tiros abiertos y la diferencia superaba los veinte puntos rápidamente. Desde el banquillo visitante veían con preocupación los problemas defensivos e introducían a Jordan Poole como solución de emergencia tras encajar un parcial de ocho a cero. Claro que esa decisión no conseguía el efecto deseado, su quinteto bajo no salía a cubrir a los tiradores locales y, como quiera que ni los tiros libres querían caer dentro de la canasta tejana, la diferencia rozaba los treinta puntos al cerrarse el tercer cuarto. Con veintinueve puntos de ventaja los titulares podían descansar, o esa era la sensación general. Sin embargo en Dallas sufrían cierta relajación, los triples ya no entraban y, pese a contar con Brunson para dirigir el juego, la zona visitante comenzaba a darles problemas. Un parcial de nueve a cero, comandado por el buen criterio de Nemanja Bjelica, obligaba a reaccionar a Jason Kidd y a regresar a la pista a la mitad de sus titulares. La solución no funcionaba, la diferencia bajaba de los veinte puntos y la estrella de la franquicia tejana se preparaba para saltar a la pista. El esloveno dejaba sus mejores minutos del partido cargando con toda la responsabilidad del ataque y era necesario porque, entre la agresividad bajo canasta de Jonathan Kuminga y el acierto exterior de Moses Moody, el acercamiento visitante era constante. Hasta Damion Lee sumaba anotación en los Warriors y, faltando tres minutos, la ventaja local se había reducido a los ocho puntos. El tiempo muerto traía una decisión del banquillo visitante de poco riesgo, añadía a Curry al quinteto buscando más soluciones ofensivas. Una mala decisión a priori, pero mala vista con posterioridad. El base no salía concentrado en la primera defensa y, como por encima el ataque no pasaba por sus manos, el balón perdido por precipitación casi decidía el partido. Kerr volvía a intervenir para poner a más titulares, pero Reggie Bullock no erraba con el triple esquinado y el partido se había terminado en menos de un minuto desde los cambios en el quinteto californiano. Los Mavericks se iban a San Francisco con vida, tras sumar su primera victoria de la serie y mantenían la esperanza pese al tres a uno en su contra. Invitado inesperado: Davis Bertans, Maxi Kleber (Mavericks)

Leave a Reply

Be the First to Comment!

Notify of

wpDiscuz