LOS MEJORES DE 2017: Motor (coches). Nada nuevo bajo el sol

Hamilton campeón Fórmula 1

La temporada 2017 en la Fórmula 1 se presentaba muy previsible tras el inesperado anuncio de retirada de Nico Rosberg, actual campeón, que dejó perplejo a todos los aficionados. El piloto alemán había cumplido su sueño proclamándose campeón y nada más le motivaba para continuar su carrera deportiva. Se abría la veda por el volante más jugoso, el del hueco que dejaba el equipo más poderoso de largo de la parrilla. Se disparó la rumorología sobre todo tipo de nombres, incluso los más ilustres aunque fueran un imposible. Los contratos no daban lugar a optar a un nombre de campanillas sin abrir un conflicto. Por otra parte, Lewis Hamilton no deseaba un compañero que pudiera incomodarle tras la tensa y tormentosa rivalidad con Rosberg. Tampoco Mercedes quería disgustar a su díscola estrella. Tras barajar varios nombres de perfil medio-bajo, optó por fichar al finlandés Valteri Bottas. Un buen piloto pero sin fuste para hacer sombra al campeón británico. Un escudero solvente y que acepta el papel de secundario sin objeciones, conformándose con las aspiraciones al subcampeonato que le otorga el poderío abrumador de Mercedes. Pista libre para un año plácido en el mundo de Hamilton. Sin embargo la pretemporada dio a entender que los grandes rivales no se habían quedado de brazos cruzados. Ferrari realizó unos tests prometedores, mostrándose muy fiable y constante en tandas largas. Estaba preparado para presentar batalla al dominador incontestable desde 2014. Los de Maranello eran el gran rival. El rival, realmente. Red Bull estaba en un discreto segundo plano. Qué decir de McLaren, la vieja gloria sumida en la más absoluta decadencia. Incapaz de rodar apenas unas vueltas en cada entrenamiento, escribiendo cada día un capítulo más de su relación destructiva con Honda. Sí, sólo Ferrari se interponía en un nuevo éxito de Mercedes.

Hamilton y Bottas

Fuente: thisisf1.com

El habitual inicio de función en Australia permitió enseñar los dientes al Cavallino Rampante. Ferrari ratificó las buenas sensaciones de los meses invernales. Había desarrollado un monoplaza fiable, capaz de seguir el ritmo de los Mercedes. Incluso funcionó la estrategia, el punto que tantos disgustos le ha dado a la escudería italiana en los últimos años. El segundo repostaje fue clave para la victoria de Vettel en la primera cita del año. Un buen comienzo que tuvo continuidad en el primer tercio de la temporada. Vettel estuvo muy fiable, no bajó de la segunda plaza en las siete primeras pruebas. Una regularidad a prueba de bomba que contrastaba con los vaivenes del líder de Mercedes, más nervioso y menos fiable que en años anteriores. Alternó victorias en China y Montmeló con patinazos. Quedó fuera del podio en Rusia, en la primera victoria de Bottas en su carrera. Una calificación accidentada lastró al británico en Mónaco, donde sólo pudo ser séptimo mientras Vettel disfrutaba en lo más alto del cajón. Los 25 puntos de ventaja con los que salía el piloto de Ferrari del Principado empezaban a inquietar en Mercedes. Este año la batalla se presentaba mucho más dura. Un rival muy cercano a su potencial y los altibajos del propio Hamilton que acababa enzarzado en más de una ocasión con los Red Bull, inconsistentes pero peligrosos en ocasiones. Verstappen llamó más la atención por sus conflictos en la pista que por sus resultados. La gran promesa de la Fórmula 1 abusó de maniobras más allá de lo que aconsejaba la cordura. En demasiadas ocasiones le dejaron fuera de carrera. Hasta el tramo final de la temporada no terminó de centrarse. Donde nunca dejaba de llover era en McLaren, relegado al papel de chiste sobre ruedas. Cuando la falta de fiabilidad no dejaba a sus pilotos fuera de combate aparecía la ausencia de potencia del motor Honda para competir con la clase media de la parrilla. La frustración era patente en Fernando Alonso, que no logró puntuar hasta Bakú. Era la octava prueba del campeonato. Sus comentarios por radio mezclaban el sarcasmo con la amargura. Otra temporada a la basura que desvió su mente hacia otros objetivos. McLaren le permitió cumplir un sueño, participar en las 500 millas de Indianápolis. Una de las pruebas más célebres en el mundo del motor. Se ausentó en Mónaco para tomar parte de una prueba, de un estilo de conducción muy diferente pero al que se adaptó con rapidez. Incluso brilló en los entrenamientos oficiales. Obtuvo el derecho a figurar entre los favoritos. Vencer en el óvalo de Indianapolis en su debut resultaría una hazaña histórica pero el final le resultó tristemente conocido. Abandono tras rotura de su motor Honda. Ironías de la vida, el mismo que llevaba el ganador. Takuma Sato, viejo rival en los primeros años del asturiano en la Fórmula 1, se alzaba con el triunfo de las 500 millas de Indianapolis, a las que Alonso prometió regresar.

Vettel en GP Austria

Fuente: formulaf1.es

El parón veraniego llegó con Vettel dominando con 14 puntos de ventaja sobre Hamilton. Victoria en Hungaroring mientras Hamilton se quedaba otra vez fuera del podio. La segunda mitad del campeonato se presentaba apasionante pero el cambio de escenario fue completamente radical. El rendimiento de Mercedes dio un salto de calidad que no logró contrarrestar Ferrari. Un doblete de la marca alemana en Monza, el templo de la velocidad y los tifosi de Ferrari, puso como líder por primera vez a Hamilton. Golpe moral en la misma casa de su mayor rival. Ferrari no supo sobreponerse. Los nervios atenazaron a Vettel que perdió la calma y su fiabilidad en pista. En Singapur sumó su primer abandono de la temporada. Hamilton se imponía en la cita nocturna para poner tierra de por medio. Vettel acabó perdiendo los nervios. A la desesperada, intentó incluso una maniobra sobre Hamilton que recordó a las marrullerías del Michael Schumacher más oscuro. No le funcionó y acabó granjeándose innumerables críticas. El segundo abandono de Vettel, en Japón, dejó el Mundial visto para sentencia. Hamilton certificó su cuarto título en la siguiente prueba, en Estados Unidos. Lo hizo a lo grande, venciendo. Incluso le sobraron tres pruebas para disfrutar de un nuevo éxito, su cuarto título. Lo que podía ser un cambio en la jerarquía supuso otro sinsabor para Vettel que incluso tuvo que bregar para mantener la segunda posición ante la pujanza de Bottas. Mercedes sigue marcando el paso en la Fórmula 1 actual, a la espera de los cambios presentes en las mentes de Liberty, el nuevo dueño de la competición. Los cambios marcan el futuro próximo de los pilotos españoles. Carlos Sainz continúa su evolución entre la clase media de la parrilla. Toro Rosso se le quedaba pequeño y la imposibilidad de dar el salto a Red Bull le llevó a mirar hacia otros objetivos. Renault le echó el lazo y antes siquiera que acabara la temporada, en el GP de Estados Unidos, el hijo del Matador estaba ya sentado en el bólido de la escudería francesa, un lugar donde acomodarse en la zona de puntos y acercarse con mayor frecuencia a puestos destacables. En Singapur, aún con Toro Rosso, ya acarició el podio. Precisamente la marca francesa suministrará el próximo motor a McLaren. La frustrante y tormentosa etapa de Honda no podía acabar de otra manera que en un sonoro y complicado divorcio. Renault se presenta como la nueva esperanza del equipo británico de recuperar el prestigio y reavivar las ilusiones de Fernando Alonso, disperso en numerosos y diversos objetivos. Daytona, una primera incursión en las 24 horas de Le Mans quizá. Muchos frentes abiertos en pos de recuperar su aura.

Lewis Hamilton toma una curva

Fuente: t13.cl

El Mundial de Rallies varió tibiamente su monotonía aunque el final se mantuviera inalterable. Sebastien Ogier, el gran dominador y heredero de la dinastía Seb instaurada por Loeb, aflojó un tanto  su tiranía incuestionable. La retirada de Volkswaggen del Mundial y el paso de Ogier a un equipo privado de Ford atemperaron su incontestable hegemonía. Dejó espacio para que otros disfrutaran de su momento de gloria. Tanak, Meeke, Paddon, Evans o Lappi saborearon el triunfo o pisaron el cajón. Incluso Latvala, el eterno secundario, ostentó el liderato del campeonato tras su triunfo en Suecia, segunda prueba del Mundial, antes de caer a un insulso segundo plano. A Ogier le faltó el colmillo de años anteriores, sólo logró dos victorias (Montecarlo y Portugal). Tuvo que afrontar el acoso de Neuville, irregular pero mucho más agresivo. El piloto belga superó un mal comienzo de temporada a golpe de victoria. El  fiasco de Ogier en Finlandia, el célebre Rally de los 1000 lagos, dejó  el Mundial empatado a falta de cuatro pruebas. El dominio podía cambiar de manos pero a Neuville le pudo la presión cuando llegaba el momento de la sucesión. Sus abandonos en Alemania y Cataluña  le costaron el Mundial. Ogier sólo tuvo que asegurar, pisando el podio en cada cita, para mantener su trono. Le bastó el tercer puesto en el RAC británico para convertir la última prueba, en Australia, en un mero trámite. El reinado de los Seb, que han marcado lo que llevamos de siglo, sigue presente en el Mundial de Rallies. Los rumores de retirada de Ogier indicaban que el final podía estar próximo aunque el campeón francés decidió finalmente continuar un año más. Dani Sordo acabó sexto el Mundial tras una temporada discreta. Los terceros puestos en Francia y Portugal significaron sus únicas visitas al podio del año.

sebastien-ogier-ganador-rally-montecarlo-2017

Fuente: mascoche.net

Tras el paso a Sudamérica era una opinión generalizada la evidente pérdida de épica y dureza del Rally Dakar. El carácter de aventura había dado paso a un rally de tierra ampliado, con menores diferencias y mayor margen para pisar el acelerador sin temer perderse o encontrar un imprevisto en el camino. 2016 marcó un acercamiento a la esencia perdida con el abandono de tierras africanas. La presencia de Marc Coma en la dirección del Rally ha dado un vuelco a la competición que recuperó la arena y las dunas, la dureza  y navegación que tanto primaba en los orígenes. Las escabechinas rememoraron tiempos pasados. También los hechos luctuosos aunque fuera por motivos ajenos a la organización del Rally. Las duras condiciones climatológicas azotaron Bolivia y Argentina en forma de lluvias torrenciales. La pésima situación del terreno obligó a la suspensión de la etapa 6, en territorio boliviano, y el recorte de la séptima y octava. Un alud en Jujuy provocó varias víctimas y la novena etapa, la reina, entre Salta y Chilecito fue anulada por la tragedia y las dificultades para reagrupar a los participantes ante las terribles condiciones en Jujuy. En el terreno deportivo, lucha cerrada entre Peterhansel y Loeb. Con Carlos Sainz y Al-Attiyah fuera de combate en la etapa 4, camino de Bolivia, por problemas mecánicos y Nani Roma demasiado alejado a mitad de rally, la victoria se libraría en un duelo francés. La gran leyenda del Dakar contra el mito del Mundial de Rallies. Tras alternarse en el liderato durante varias etapas, Peterhansel logró una pequeña ventaja en la décima. Apenas cinco minutos pero que supo gestionar con experiencia y maestría. Loeb ni pudo despegarse del marcaje de Monsieur Dakar que lograba su decimotercer triunfo en la prueba, séptimo en coches. Nada nuevo bajo el sol de Sudamérica.

Peterhansel campeón Dakar 2017

Fuente: caranddriver.es

Sin la presencia de Pechito López, último campeón, ni de un equipo oficial de Citroen el Mundial de Turismos afrontaba un año incierto con desenlace poco previsible. La presencia de sólo dos equipos oficiales, de fábrica, confirma el estancamiento de la competición que no atraviesa su mejor momento. A falta de un dominador, el sueco Thed Bjork echó mano de regularidad para proclamarse campeón con sólo dos victorias, sin necesitar demasiados alardes para imponerse en un Mundial de turismos que necesita un nuevo impulso. Algo parecido ocurre en la DTM, el prestigioso campeonato alemán de turismos. La reducción a 18 participantes en 2017 dejó casi en los huesos el campeonato. Mercedes y BMW se vieron obligados a reducir sensiblemente su estructura. Muchos pilotos con experiencia en DTM quedaron sin asiento, entre ellos Miguel Molina y Dani Juncadella. Después de varios años la DTM quedaba sin presencia española. Audi le comió la tostada a las otras dos grandes marcas alemanas. La última prueba, en Hockenheim, se convirtió en un duelo por el título entre René Rast y Matthias Ekstrom. El segundo puesto en la segunda manga de Rast le dio contra pronóstico el título. Curiosamente el año anterior había sustituido a Ekstrom en las últimas pruebas del campeonato. Ironías del destino.

Mejor piloto de coches 2017

  • Lewis Hamilton (80%, 4 Votes)
  • Stephane Peterhansel (20%, 1 Votes)
  • Sebastien Ogier (0%, 0 Votes)

Total Voters: 5

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