Playoffs NBA 2021: Primera ronda en el Oeste. Capítulo I

Fuente: gohoop.com

En Salt Lake City se mezclaba una sensación de entusiasmo, tras haber sido primeros en la temporada regular, con una cierta inseguridad al comprobarse que Donovan Mitchell no estaba recuperado para iniciar la eliminatoria contra los Grizzlies y el arranque del partido no disipaba las dudas. Utah mostraba una gran dependencia del tiro exterior, perdía balones con facilidad y, pese a que su defensa le permitía mantenerse cerca en el marcador, la iniciativa era visitante con los suplentes en pista. Tenía que retornar Rudy Gobert a pista para, contando con el acierto de Mike Conley, cerrar el cuarto con un parcial de diez a cero y poner a los Jazz con siete puntos de ventaja. Pese al parón obligado Utah seguía abriendo hueco con cinco puntos del tirón, Jonas Valanciunas cerraba el parcial aprovechando un descanso de Gobert. Memphis se mantenía en el partido por su agresividad en el juego. Los Jazz comenzaban a sufrir perdiendo balones y con malas posiciones de tiro. Dillon Brooks mostraba su mejor juego y, tras una flagrante local, el parcial, sin el pivot francés, era de doce a dos e igualaba el partido. Y sin embargo, pese a que Quin Snyder introducía de nuevo a su estrella defensiva, el descaro de los Grizzlies y los problemas ofensivos locales cerraban un parcial de veintisiete a siete. Utah tenía que dar gracias de llegar a la segunda parte a seis puntos, porque hasta había perdido el orden habitual en su juego. Por encima el tercer periodo se abría con la misma actividad del escolta visitante y problemas de faltas de las dos estrellas locales. Así Memphis aprovechaba la situación para controlar el marcador atacando el aro constantemente. La diferencia alcanzaba los dos dígitos y Conley tenía que retornar a la pista hasta la mala selección de tiro de su equipo. Pese a ello Desmond Bane, con un triple sobre la bocina, mantenía la distancia en nueve puntos al finalizar el cuarto. Y lo peor para el aficionado localera ver como la diferencia entre ambos equipos se doblaba en el arranque del acto final. Los Grizzlies desbordaban por confianza e intensidad y Snyder tenía que llamar la atención a sus jugadores. Con una defensa más agresiva los Jazz conseguían dejar el ataque visitante seco durante tres minutos. La diferencia retornoba al punto del inicio del cuarto y la única mala noticia era la eliminación, por faltas personales, de Gobert. Eso lo aprovechaba Ja Morant para atacar el aro y mantener la ventaja visitante pese a que los triples ya entraban en el equipo local. Con seis puntos de ventaja, a cuarenta y cinco segundos del final, todo parecía resuelto. Sin embargo Memphis demostraba su inexperiencia con una falta tonta en un triple y Morant volvía a forzar la entrada a canasta sin acierto. La falta frenaba la opción local de empatar el partido con un triple y dejaba un punto de ventaja a los Grizzlies con seis segundos por jugar. Taylor Jenkins, sabiendo de la fuerte presión para no dejar recibir, ordenaba un corte hacia canasta de Brooks. A Utah le quedaban cuatro segundos para encontrar el triple salvador, pero la posición de Bogdan Bogdanovic era demasiado forzada y la sorpresa se consumaba. Invitado inesperado: Desmond Bane (Grizzlies)

El mejor récord de la conferencia tenía que mostrar sus credenciales, en el segundo partido, si no quería verse con el agua al cuello y la afición local se deleitaba viendo calentar a un Donovan Mitchell ya disponible. los ataques se distribuían con paciencia y las pimeras ventajas eran visitantes gracias al acierto de Ja Morant. La reacción venía de la mano de un Mitchell muy activo que, junto con la mejor versión de Bojan Bogdanovic, conseguía dar la vuelta al marcador. Memphis no daba mantenido el ritmo anotador, porque el cuadro local mostraba su cara más reconocible. El acierto exterior de los Jazz desbordaba a los de Tennesee, que se presentaban en el segundo cuarto con once puntos de desventaja. Una desventaja que no tardaba en crecer, porque Rudy Gobert tomaba el mando bajo los aros. Con la anotación equilibrada al juntarse el despertar de Jordan Clarkson, y una defensa intimidatoria, los Jazz amenazaban con romper el partido. Sin embargo el pivot francés necesitaba un tiempo de reposo, y el acierto exterior comenzaba a decaer, la diferencia era de quince puntos cuando la estrella local retornaba a la pista. Y, de nuevo, giraba el rumbo del partido con su presencia bajo canasta. Sus compañeros se sentían más confiados con él en pista y los Grizzlies estaban más dubitativos. En Salt Lake City se celebraba llegar al descanso con más de veinte puntos de ventaja gracias a dos triples de Joe Ingles. El tercer cuarto se abría con una cara demasiado ordenada para lo que había sido el partido, tal vez por un efecto contagio del frío del pabellón tras el parón. Eso favorecía a los visitantes que, con su versión más calmada, sacaban partido de la mejor versión de Dillon Brooks y Ja Morant. Pese a que el escolta cometía su cuarta falta personal con noventa segundos jugados, el recorte visitante era constante. Quin Snyder intentaba mejorar la circulación de balón de su equipo, pero aparecía la precipitación y, a ritmo alto, Memphis sacaba partido de su juventud. Su pareja exterior seguía empeñada en acercar el marcador y como Gobert tenía que descansar, Jonas Valanciunas se crecía en el partido. La desventaja visitante se quedaba en nada y el correcalles de final de cuarto, ya con el francés sobre la pista, permitía a Utah mantener una diferencia de seis puntos para el último capítulo de la historia. La charla entre cuartos debía ser interesante en el banquillo local porque, para sorpresa general, los Jazz mostraban su versión más sólido y estable gracias al reinado de Gobert en las zonas. Valanciunas se desesperaba y se ganaba una técnica. La diferencia iba camino de los veinte puntos y, pese a los intentos de Ja Morant y Taylor Jenkins ponían la diferencia de los dos dígitos, el dominio local de las zonas hacía el empate a uno en la eliminatoria inevitable. Invitado inesperado: Joe Ingles, Jordan Clarkson (Jazz)

Fuente: lakersdaily.com

El retorno a los playoffs de Phoenix iba a ser duro ya que su rival era el defensor del título. Por eso ver el descaro con el que jugaban su ataque llamaba la atención. El ataque estaba bien equilibrado con la anotación fácil de DeAndre Ayton y los Lakers tenían que contar con paciencia, y acierto de fuera, para seguir su ritmo anotador. Y, naturalmente, el descanso de LeBron James dejaba ver los problemas del equipo al perder balones con facilidad y no encontrar anotación. El mal balance defensivo llevaba la desventaja californiana a los siete puntos, al cerrar el cuarto, pese al regreso de su estrella. Y el escenario se repetía tras el paso por los banquillos, pero la sonrisa desaparecía del rostro de los aficionados locales tras un mal choque de Chris Paul con un compañero. Su hombro quedaba tocado y se iba a los vestuarios, Frank Vogel ajustaba la defensa y, robando balones, Montrelz Harrell completaba un ocho a cero para poner el partido a tres puntos. Monty Williams respondía levantando la intensidad defensiva y, con el acierto de Devin Booker, retomaban una distancia que se mantenía al final del cuarto porque, con el regreso de su base en condiciones mínimas, su escolta hasta realizaba labores de dirección y cubría los problemas de faltas de Ayton y Jae Crowder; pese a la constante anotación angelina bajo canasta. El entusiasmo se disparaba entre la afición local y la puesta en marcha del tercer cuarto de los Suns no defraudaba, nuevamente su agresividad les permitía correr y doblar la ventaja rápidamente, pero su base titular tenía que irse de nuevo para ser tratado del hombro. La distancia se reducía hasta los siete puntos y el técnico local buscaba calmar a su base suplente. Aprovechando los errores angelinos sin su estrella, y con Paul de regreso para jugar el minuto final del cuarto, Phoenix dejaba la distancia en trece puntos para los doce minutos de cierre. Unos minutos donden la estrellas de ambos equipos mostraban todo su repertorio ofensivo, pero LeBron caía mal en una entrada a canasta y el recorte era escaso. Alex Caruso buscaba calentar el partido y lo conseguía con una jugada que acarreaba cuatro técnicas, dos en la persona de Cameron Payne que era expulsado. Sin embargo no alteraba la dinámica local, Booker encontraba un aliado en Mikal Bridges y, junto al rebote ofensivo de Ayton, conseguían controlar la situación ante unos Lakers demasiado dependientes de la inspiración individual. Los Suns se llevaban el primer partido de la eliminatoria administrando con su juego exterior trece puntos de ventaja. Invitado inesperado: Cameron Johnson (Suns)

El defensor del título se había complicado la vida y ahora ya sabía lo que esperar de inicio. La agresividad local era recompensada con dos faltas personales de Jae Crowder en dos minutos y una patada en la entrepierna realizada por Anthony Davis para devolver el cariño mostrado (aunque con ello se ganase un falta flagrante). Y esa no era lo único noticiable del arranque del segundo partido porque, para desilusión del público del Phoenix Arena, Chris Paul seguía renqueante en su hombro de tiro. Así no sorprendía ver como la agresividad defensiva de los Lakers les permitía obtener una cómoda renta corriendo tras robar el balón y castigando con puntos bajo el aro contrario en estático. Por encima la salida a pista de los suplentes no resentía su juego y la diferencia alcanzaba los diez puntos. Pese al intento de Devin Booker, el recorte al cerrarse el primer cuarto era mínimo. Y el segundo acto no traía mejores noticias que la tercera falta de Crowder en el primera defensa, además el tiro exterior local no entraba y todo el ataque quedaba en manos de la dirección de Paul. Algo insuficiente dado que Dennis Schroder despertaba su versión anotadora y el descanso del base de los Suns volvía a dejar seco al equipo. De no ser por la aparición más acertada de sus secundarios, la franquicia de Arizona se hubiese visto con más de seis puntos de desventaja de cara a la segunda mitad. Los Lakers habían tomado nota de los problemas ofensivos locales y no desaprovechaban la oportunidad de abrir hueco en el inicio del tercer periodo. Los balones perdidos, y el juego interior, volvían a ser fundamentales para llevar la diferencia por encima de los diez puntos. Phoenix recomponía su defensa hasta compactarla y, con Booker y Ayton castigando en ataque, daban respuesta a la mejor versión de Schroder. Sin embargo la inspiración del base no duraba y, con el descanso de LeBron James, Davis se veía incapaz de contener la reacción capitaneada por Cameron Payne y Booker.. Dos triples de Cameron Johnson, uno sobre la bocina, dejaban la desventaja local en siete puntos. En esos doce minutos se jugaban la serie ambos equipos y no sorprendía ver más pelea que juego. Crowder acertaba a meter un triple con adicional y el pabellón rugía “Beat LA”. Payne empataba el partido con unn triple y Ayton levantaba a la grada al poner a Phoenix por delante en el marcador. Schroder se mostraba como un gran base y sacaba provecho del acierto de sus estrellas. Mientras, en los Suns, forzaban jugadas abusando del bote y los balones perdidos permitían a los Lakers llegar con ocho puntos de ventaja a los dos minutos finales. Lo único necesario era que un triple de su jugador más valioso cerrase el empate a uno en la serie. Invitado inesperado: Alex Caruso (Lakers)

Fuente: elfildeo.com

Era lógico pensar que Denver cargaría el juego ofensivo en sus interiores, lo inesperado era ver como los Blazers respondían con la misma moneda. Naturalmente la ventaja, en ese escenario, era local gracias al rebote ofensivo. Las defensas eran débiles y, aunque la distancia era corta, las sensaciones eran malas para Portland. Sólo con la aparición de los suplentes, Anfernee Simmons y Carmelo Anthony, aparecía el acierto exterior necesario para darle la vuelta al marcador. Sin embargo era inevitable que, no pudiendo parar a Nikola Jokic, el mando al finalizar el primer cuarto fuese de los Nuggets. Los problemas llegaban en el inicio del segundo acto porque, sin el pivot serbio, todo el juego se volvía exterior. Michael Porter Jr y Monte Morris solventaban el problema ante el acierto de CJ McCollum y Anthony. El regreso de los titulares llegaba con igualdad en el marcador y Portland se ponía en las manos de Damian Lillard para intentar responder a Jokic, pero no era suficiente. Gracias a Porter Jr, y una mejor defensa, los Nuggets lograban una pequeña distancia para el tercer cuarto. Un periodo donde los triples compensaban la versión más dominante de Jusuf Nurkic y aproximaban la ventaja local a los diez puntos. Tenían que aparecer las estrellas visitantes, con su versión más acertada, para dejar la diferencia en nada gracias a su acierto exterior y el cansancio del pivot local. Mike Malone paraba el partido y Jokic rompía un parcial de catorce a dos, pero todo el juego ofensivo de los de Colorado se reducía a su estrella y, ante un mínimo descanso en el minuto final del cuarto,, los Blazers rompían el partido con un parcial de ocho a cero. La desventaja, de una decena de puntos, inquietaba al público del Pepsi Center y, viendo el inicio del acto final, lo peor estaba por llegar. Ante el acierto de McCollum y Simmons, desde el exterior, la única respuesta era Porter Jr. Pese a todo, el desacierto visitante obligaba a Terry Stotts a parar el partido. Portland activaba su defensa, y calmaba el ataque, y la ventaja se ampliaba a los ocho puntos. Retornaba a cancha Jokic y los de Colorado reducía la desventaja a los cuatro puntos. Sin embargo no había continuidad en la reacción y, pese a que Carmelo Anthony tenía que irse a los vestuarios, Lillard mostraba su mejor cara y, con el acompañamiento de Nurkic, los Blazers rompían el factor pista en la serie. Invitado inesperado: Carmelo Anthony, Anfernee Simmons (Blazers)

Dada la situación de la eliminatoria, no sorprendía que el segundo partido se abriese con un diez a cero  para los Nuggets gracias a dos triples consecutivos de Austin Rivers.  La diferencia no bajaba por el buen nivel de Nikola Jokic y Portland no encontraba la forma de frenar el ritmo anotador local. Jusuf Nurkic y Michael Porter Jr intercambiaban impresiones, se repartían las técnicas y la batalla en el juego se basaba en una confrontación exterior-interior. Los contactos aumentaban y Jokic se llevaba un empujón de Carmelo Anthony castigado con falta flagrante. Los de Oregón seguían en el partido por su acierto exterior pero, como no tenían más recursos, y no daban frenado la agresividad local en ataque, el primer cuarto se cerraba con seis puntos de desventaja. El parón dejaba a los visitantes sin la intensidad necesaria para competir en el partido. Paul Millsap abusaba bajo canasta, Monte Morris rompía la defensa y Porter Jr acertaba desde el exterior. El tiempo muerto era necesario porque, en dos minutos, la diferencia alcanzaba los dieciséis puntos. El parcial favorable a Denver lo rompía Carmelo Anthony pero, como no había freno para Millsap, y Lillard no tenía continuidad en el juego, la ventaja rozaba los veinte puntos. Sin embargo el base acababa acertando, la defensa se activaba y los balones perdidos por los Nuggets permitían el acercamiento visitante. La solución de Mike Malone era meter a su estrella, pero Lillard no frenaba y se completaba un parcial de veinticuatro a diez que ponía a los Blazers a cuatro puntos. Claro que tanta intensidad la pagaban con malas decisiones en los dos minutos finales del cuarto y Denver abría la diferencia hasta la docena de puntos. El descanso refrescaba las piernas y la intensidad subía, al igual que los contactos. Sin embargo los aciertos escaseaban y, bajo esa premisa, la mayor calidad de los Nuggets elevaba la ventaja. El parón solicitado por Terry Stotts lograba contener la situación, la diferencia rondaba los diez puntos y el partido cambiaba de rumbo tras una flagrante de CJ McCollum sacada por Facundo Campazzo. Portland se iba del partido, o perdían balones o erraban los tiros abiertos y Denver sacaba rendimiento de un mal balance defensivo. La ventaja local, al cerrarse el cuarto, era de sólo catorce puntos gracias a un triple sobre la bocina de McCollum. Eso reactivaba al cuadro visitante, que arrancaba el último acto con un parcial de nueve a cero. Sin embargo la reacción no duraba porque Jusuf Nurkic realizaba dos faltas consecutivas y tenía que dejar el partido a falta de diez minutos. Stotts se la jugaba y no ponía un pivot. Ahora sí los Blazers desaparecían completamente, la diferencia alcanzaba los veinte puntos y el último intento visitante era abortado restando cuatro minutos. Invitado inesperado: Paul Millsap, Monte Morris (Nuggets)

Fuente: thesmokingcuban.com

Se repetía la eliminatoria del año anterior y la iniciativa, en busca de completar su venganza, era de los Mavericks.  Aprovechando la envergadura de Kripstas Porzingis, en defensa y ataque, salían con ventaja en el marcador. En el cuadro angelino parecían tranquilos, pese a que forzaban los tiros demasiado para anotar y Patrick Beverley tenía que sentarse con su segunda falta personal. La desventaja local era de once puntos, cuando Tyronne Lue decidía para el partido. Entre los aficionados de Los Angeles comenzaba a surgir la inquietud pero, con Kawhi Leonard cargando con la responsabilidad, y un mejor trabajo ofensivo, el recorte comenzaba a ser patente, sobre todo con el pivot letón descansando con su segunda falta personal. El primer cuarto se cerraba, para alivio dee la afición local, con una corta desventaja. El segundo periodo se abría con unas versiones defensivas más intensas y el cuadro tejano comenzaba a sufrir en función de su acierto exterior; Beverley aprovechaba para dar a los Clippers una corta ventaja de cuatro puntos. Rick Carlisle recordaba a los suyos que Luka Doncic podía abusar de Ivica Zubac y dar anotación muy necesario. Con eso, y las dudas creciendo en el ataque angelino, Dallas se plantaba en el descanso con cinco puntos de ventaja. Y el tercer cuarto no cambiaba el criterio del juego ofensivo tejano, simplemente cambiaba su aplicación porque Lue mandaba un dos contra uno al esloveno cuando recibía un bloqueo. Como quiera que Leonard no acertaba, y Paul George se quedaba como referente, la ventaja tejana crecía. El técnico angelino retiraba al pivot y Carlisle a su estrella. Los Mavericks se veían sin referente en su ataque y la diferencia se quedaba en nada. Era necesario el retorno de Doncic, y el descaro de Jalen Brunson, para dar una corta distancia a Dallas para el capítulo final. Un capítulo con poco acierto, donde los Clippers se ponían por delante gracias a su acierto exterior. Brunson no se rendía y el marcador se igualaba a tres minutos del final. Para sorpresa general del Staples Center, el cuadro local aceleraba su ataque y los Mavericks aprovechaban para coger una corta ventaja de cinco puntos restando cien segundos por jugar. Pese al tiempo muerto del equipo californiano, la precipitación de su estrella principal, y el buen movimiento de balón de los Mavericks ante un presión por toda la pista, llevaban la primer victoria en la serie a Texas. Invitado inesperado: Jalen Brunson, Josh Richardson (Mavericks)

El segundo partido exigía una reacción angelina pero, sorprendentemente, era Dallas quien se ponía por delante en el marcador porque no necesitaban forzar el juego gracias a su mayor acierto exterior. Su juego era más coral, mientras que los Clippers buscaban forzar situaciones individuales bajo canasta. Por suerte, para la afición californiana, Kawhi Leonard estaba inspirado y, como Luka Doncic abusaba del bote en su regreso a la pista. La desventaja de los Clippers era mínima al cerrarse el primer periodo. El paso por los banquillos traía un juego más repartido en el cuadro local y eran Jalen Bruson, y la estrella eslovena, los que respondían al desafío. Con el paso de los minutos se veía un juego más individual en los Clippers y Doncic se sobraba para tener a los Mavericks por delante. Restaban noventa segundos y tenía que aparecer la estrella local para sacar provecho de  un par de fallos tontos tejanos y dejar el partido en el aire para la segunda mitad. El paso por los vestuarios dejaba frío a la estrella visitante, Tim Hardaway Jr y Porzingis solventaban la papeleta con apuros pero, con la cuarta falta personal del pivot letón, se auguraban problemas para Dallas. Sin embargo, el equipo tejano compactaba la defensa y sacaba rendimiento de los balones perdidos angelinos con una buena selección de tiro. Al cuarto final los Mavericks llegaban con nueve puntos de ventaja. El acto final nacía con un tirón visitante al que respondía George en su mejor versión. Los Clippers sufrían ante el acierto de Porzingis y la intensidad de Josh Richardson. La desventaja local llegaba a los dos dígitos cuando retornaban las estrellas de ambos equipos. La tensión defensiva subía y, con dos triples de Marcus Morris, la desventaja local se quedaba en cinco puntos. Los Clippers se precipitaban innecesariamente y Doncic aprovechaba la ocasión para abusar de los bases angelinos. Leonard intentaba recuperar el terreno perdido en ataque y la defensa comenzaba a presionar con dos contra uno que los Mavericks superaban con suficiencia. Dallas se plantaba en el minuto final con siete puntos de ventaja y, pese a que los Clippers se situaban a cuatro puntos tras un triple de Nicolás Batum, Richardson no erraba en los tiros libres y ponía el dos a cero  en la eliminatoria. Invitado inesperado: Jalen Brunson, Josh Richardson (Mavericks)

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