Playoffs NBA 2020: Primera ronda en el Oeste. Capítulo I

Damien Lillard

Fuente: slamonline.com

El esfuerzo de los Blazers por clasificarse se veía recompensado con un enfrentamiento en primera ronda contra los máximos favoritos para ganar la liga. Sin embargo, esa visión pesimista cambiaba al ver como la defensa angelina hacía aguas. Y, como el ataque tampoco contaba con acierto exterior,  las malas sensaciones se desplazaban a Los Angeles. Frank Vogel recordaba a los suyos donde estaba el punto fuerte de su ataque, pero la defensa seguía siendo un coladero y el ataque sufría ante una defensa compacta. La diferencia se iba por encima de las dos cifras con los suplentes en pista, pese a los esfuerzos de Alex Caruso, y el descanso de Lebron James se reducía. Pese a la mejora defensiva, los Lakers cerraban el cuarto a once puntos y con muy malas sensaciones. El paso por los banquillos no alteraba el guión angelino, todo su ataque se ataba a su estrella y, como sus compañeros ya acertaban con los tiros abiertos, el partido se igualaba. Terry Stotts recurría a sus titulares y LeBron dejaba al equipo en manos de Anthony Davis pero, pese a que el pivot se dejaba la piel bajo canasta, la estrella angelina tenía que volver a la pista. Al descanso la ventaja de Portland era mínima y el tercer periodo nacía con una mejor versión del equipo de Oregón, comandado por el acierto de CJ McCollum. El partido se ponía duro bajo canasta y Stotts optaba por poner en la pista a sus dos cincos. De este modo el rebote ofensivo permitía a los Blazers mantener una corta ventaja en el luminoso para administrar en el cuarto periodo. Sin embargo, contrariamente a lo esperado, Stotts tenía que parar el partido porque su equipo salía a la cancha precipitado en su ataque. Con seis puntos de desventaja, y la quinta falta de Jusuf Nurkic, la situación se complicaba para los Blazers. Sin embargo los Lakers no encontraban acierto al jugar algo acelerados, mientras que Lillard y McCollum ponían las canastas que ponían por delante a Portland con cinco minutos por jugar. Ni los tiros libres encestaban en el cuadro angelino, Hassan Whiteside se hacía enorme bajo canasta y el acierto exterior de los Blazers, con triple en el momento más caliente de Gary Trent Jr, finiquitaba el partido. Invitado inesperado: Gary Trent Jr, Hassan Whiteside (Blazers)

LeBron James y Anthony Davis tenían mucho que demostrar a los aficionados de los Lakers para quitar el mal sabor de boca del primer partido y, sin embargo, de inicio el juego angelino no destacaba por la aportación de sus estrellas ni su intensidad. Estaba más centrado en JaVale McGee y contaba con el acierto de Kentavious Caldwell-Pope. Sin embargo Portland tampoco tenía un buen día, el desacierto de sus referencias ofensivas exteriores, y su poco espíritu defensivo, permitía una escapada muy celebrada en tierras californianas. Terry Stotts levantaba un poco la intensidad defensiva de su equipo, pero el ataque funcionaba cuando Damien Lillard se inspiraba y no era suficiente para acercar en el marcador a los de Oregón. La desventaja de ocho puntos era preoupante para unos Blazers que salían al segundo cuarto sin su estrella. Y tenían razón, el desacierto de CJ McCollum era constante y la defensa bajo canasta inexistente. Pese a ello las diferencias se mantenían cuando el jugador franquicia regresaba. Todo gracias a aportaciones de secundarios y al desacierto angelino. Y la dináimica del primer cuarto regresaba al partido, Lillard era la solución ofensiva de Portland pero, en esta ocasión, la defensa bajo los aros estaba más despierta. Las diferencias se mantenían estables hasta que, en los dos minutos finales, Davis decidía mostrar su status de estrella y ponía a los Lakers con casi veinte puntos de ventaja para la segunda mitad. Un terecer cuarto que se abría con muhchos errores, pero Anthony davis seguía a lo suyo y, como hasta el balance defensivo flaqueaba, la diferencia superaba los veinte puntos y obligaba al tiempo muerto a Stotts. Daba igual, Caldwell-Pope y McGee volvían a ser un problema, el equipo angelino cogía confianza y los blazers no tenían recursos ofensivos. La diferencia rozaba las tres decenas y con un empujón de Davis,, se conseguía el objetivo. Por encima daba el susto con una dislocación en un dedo. Estaba claro que el último cuarto sobraba, los Lakers empataban a uno la serie. Invitado inesperado: Dwight Howard (Lakers)

Fuente: elnacional.com

Ni dos minutos tardaban en Los Angeles en celebrar la demostración de poder de los suyos para superar la primera ronda de los playoffs. Con mucha agresividad de manos para robar el balón, y aprovechando la ingenuidad de Luka Doncic al meterse en medio de la defensa, un diez a cero provocaba el primer parón de Rick Carlisle. Los balones perdidos dejaban de aparecer en los Mavericks pero, tras un resbalón, su estrella se retiraba al banquillo para ser evaluado. Inesperadamente aparecían Tim Hardaway Jr y Kripstas Porzingis para sostener al equipo tejano. Los angelinos comenzaban a ver como su tiro exterior no entraba y, como Seth Curry se inspiraba, el partido se igualaba y, con el retorno de su estrella para comandar a los suplentes, Dallas llegaba al segundo acto con cuatro puntos de ventaja. Un cuarto donde los favoritos comenzaban a mostrar grandes problemas para anotar bajo canasta y poco acierto exterior. Como quiera que los tejanos no fallaban con los triples, la diferencia llegaba a los dos dígitos y Patrick Beverley se iba al banquillo con tres faltas personales, en plena crisis del segundo mejor equipo de la conferencia. Rivers veía necesario poner en orden a su equipo y, tras un tiempo muerto oportuno, la diferencia, que era de catorce puntos, comenzaba a bajar desde un mayor esfuerzo en defensa. Naturalmente el supuesto técnico visitante debía intervenir, pero los Clippers habían recuperado la confianza en ataque y era necesario el acierto exterior tejano para mantener una mínima ventaja al irse a los vestuarios. Un cuarto de hora de reposo que dejaba a ambos equipos fríos, aunque por poco tiempo. Marcus Morris abrazaba a Doncic con el juego parado, Porzingis defendía a su compañero del acoso con un empujón y era expulsado con segunda técnica. Desde ese momento Carlisle veía como su equipo se iba descomponiendo; Doncic no podía con todo, los triples ya no entraban  y, con la aparición de los suplentes, sólo la precipitación angelina dejaba la desventaja de los Mavericks para el acto final en cinco puntos. El paso por los banquillos traía la calma a ambos equipos, el partido se ponía en manos de las estrellas pero el rebote ofensivo, y la necesidad de abusar de Doncic, propiciaba que la ligera ventaja siempre fuese de los Clippers. Con cinco puntos de ventaja entrando en el minuto final un triple de Paul George cerraba el partido y daba el primer punto de la eliminatoria a los californianos. Invitado inesperado: Lou Williams (Clippers)

Se esperaba una mejor versión de Dallas en el segundo partido, sobre todo en el arranque, y, con la ausencia de Patrick Beverley, todo parecía favorable para ello. Efectivamente la defensa angelina sufría para contener a las estrellas tejana pero, en ataque, las decisiones de REggie Jackson eran cuestionables y el desacierto general. Un parcial de quince a dos obligabba a Glen Rivers a parar el partido. Ambos técnicos recurrían a mover el banquillo ante esa situación y, pese a que la iniciativa debería ser angelina por la ausencia de Luka Doncic, la presencia de Kripstas Porzingis para proteger el aro tejano conseguía mantener la diferencia por encima de la decena de puntos. Claro que el acierto exterior acababa llegando a los Clippers y, con el descanso del letón y la inspiración de Lou Williams, la diferencia era escasa al cerrarse el primer acto. Por encima Paul George había cometido su tercera falta en los segundos finales del cuarto y la defensa angelina lo notaba, Boban Marjanovic se convertía en un problema gracias a la inteligencia de los Mavericks para encontrarle y la diferencia volvía a dispararse a las dos cifras con Doncic muy cómodo en la pista. El partido amenazaba con romperse y Rivers recurría a las defensas alternativas, y a Paul George, para frenar la sangría. La defensa complicaba la vida a los tejanos y, como Reggie Jackson estaba inspirado con el tiro, la distancia se reducía rápidamente. Sólo la mejor versión de Doncic permitía a Dallas contar con cinco puntos de ventaja para la segunda mitad. Tras el tiempo de asueto todo estaba encaminado a ver un gran espectáculo sobre la pista y los primeros minutos no decepcionaban porque el descaro tejano no se frenaba pese a la cuarta falta personal de su máxima estrella. Las embestidas de la franquicia californiana eran constantes buscando el acercamiento, pero los Mavericks respondían con inteligencia y el descanso de Doncic no era un problema. La desesperación llegaba a los Clippers y los tejanos respiraban al contar con trece puntos de ventaja para administrar en el cuarto final. Con el cambio de cuarto volvía a la pista, tras seis minutos de descanso, la estrella eslovena. Sin embargo en veinte segundos cometía una falta personal innecesaria y volvía al banquillo. Las esperanzas angelinas resurgían pero, entre sus nervios, y el gran juego de los suplentes de Dallas el partido agonizaba. El empate en la serie era inevitable para los Clippers. Invitado inesperado: Boban Marjanovic, Seth Curry, Trey Burke (Mavericks)

Fuente: tiempodebasket.com

No se notaba excesiva tensión sobre la pista en los instantes previos al primer partido de la eliminatoria. Ni siquiera el sustituto de Mike Conley en el quinteto inicial de los Jazz, un desconocido llamado Juwan Morgan, parecía nervioso. Los inicios mostraban a Denver como un equipo muy cómodo, sabiendo donde debía apretar en defensa y con Nikola Jokic sliderando el ataque con aparente dominio de la situación. Sin embargo la defensa de Utah comenzaba a obligar a tiros exteriores y Mike Malone debía recordar a los suyos que debían trabajar más el ataque. De esta forma Michael Porter Jr y Torrey Craig comenzaban a marcar las diferencias con el acierto exterior. De triple en triple, y pese a la aparición de los suplentes, los Nuggets llegaban al segundo cuarto con una cómoda renta de seis puntos. El cambio de periodo traía más errores por ambos equipos y, pese a que la diferencia se mantenía, ambos equipos devolvían a sus titulares a pista rápidamente. Poco a poco la diferencia llegaba a la decena de puntos y Donovan Mitchell se ponía en modo imparable para empatar el partido a mitad de cuarto. El problema para Quin Snyder era ver como su estrella no podía mantener ese nivel constantemente y, como Jamal Murray, comenzaba a inspirarse, la desventaja del supuesto visitante volvía a crecer, llegaba a superar los dos dígitos para, con un caótico minuto final, quedarse en siete puntos al descanso. El tiempo en los vestuarios era bien aprovechado por el técnico visitante, los Jazz tenían a Rudy Gobert mostrando sus credenciales defensivas y el ataque semostraba equilibrado en la reanudación. En tres minutos Mike Malone paraba el partido, el empate era un hecho. los nervios se instalaban en ambos equipos y hasta Jokic cometía errores tontos. De esta manera, no sorprendía ver a Utah llegando con cinco puntos de ventaja al cuarto final. Un periodo que se abría con una mejor versión defensiva de Denver y la dirección de Monte Morris para volver a apretar el marcador. La estrella visitante no conseguía evitar que, tras cinco minutos, los de Colorado volviesen a mandar en el marcador. El partido se ponía en manos de las estrellas de cada equipo y nadie tenía continuidad en el mando del partido. Como quiera que Mitchell se mostraba más acertado los Jazz se plantaban en los dos minutos finales con cuatro puntos de ventaja y posesión. La estrella buscaba bajar el ritmo del partido y no cruzaba el mediocampo en ocho segundos. El cambio de posesión daba aire a los Nuggets que veían, con alivio, un triple de Jamal Murray tras realizar un campo atrás no pitado. Otros cinco puntos consecutivos del base ponían por delante al cuadro local entrando en el minuto final. La única respuesta visitante venía de su estrella que, con un tiro de media distancia y un par de tiros libres, empataba el partido. A Denver le quedaban más de veinte segundos, pero Jokic se encontraba con gobert en su camino al aro y la prórroga era inevitable. Un tiempo extra donde Murray continuaba con su recital y el cansancio acababa con la esperanzas de Utah, que acumulaba balones perdidos en casi todas las posesiones. En tres minutos la diferencia rozaba los diez puntos y el primer punto de la serie era para los Nuggets. Invitado inesperado: Monte Morris (Nuggets)

El inicio del segundo partido mostraba a unos Nuggets menos acertados en el tiro, su única referencia era Nikola Jokic y, como Utah encontraban el equilibrio ofensivo repartiendo más el juego, Mike Malone buscaba despertar a su equipo. Monte Morris era el revulsivo, su acierto apretaba el marcador pero Jordan Clarkson respondía y daba aire a los suyos para completar un parcial de diez a cero en tres minutos. Volvía a aparecer el base de Denver y era necesaria la defensa de sus compañeros de banquillo para volver a acercarse en el marcador al sonar la bocina del final del primer cuarto. El paso por los banquillos no cambiaba la dinámica del juego de los Nuggets, que seguía basándose en el acierto individual, en este caso de Michael Porter Jr, y, con los suplentes en pista, los Jazz no tenían recursos para despegarse en el marcador. Con los titulares en pista la cosa cambiaba, sobre todo porque Denver era capaz de errar hasta seis tiros en una posesión. Bajo ese panorama los de Colorado tenían mucho trabajo para la segunda mitad, debían remontar trece puntos de desventaja. Sin embargo no se apreciaban cambios en la ctitud de los Nuggets, el acierto exterior de ambos equipos mantenía las diferencias y era la aparición de los suplentes lo que alteraba las bases del partido. Quin Snyder disfrutaba de la buena defensa de su equipo, Donovan Mitchell se mostraba imparable y Denver veía como la diferencia superaba los veinte puntos al término del tercer periodo. Las sensaciones, de cara al tercer partido de la serie, eran inmejorables para Utah. Invitado inesperado: Jordan Clarkson, George Niang (Jazz)

James Harden

Fuente: sportsnet.ca

El partido que marcaba el contraste entre dos estilos comenzaba no decepcionando a nadie. Los Thunder cargaban el juego bajo canasta, aprovechando la presencia de Steven Addams, mientras que Houston anotaba a golpe de triple. Nadie se despegaba hasta que el pivot neocelandés desaparecía de la pista, el ataque de Oklahoma se quedaba sin referencia interior, chocaban contra la defensa y, pese al retorno de Addams a la pista, los tejanos se plantaban en el segundo cuarto con ocho puntos de ventaja al sentirse cómodos en ataque. Una distancia que no se reducía tras el paso por los banquillos, los Rockets rompían el partido corriendo tras su buena defensa. La diferencia se doblaba en dos minutos ante la incapacidad de los Thunder para anotar y Billy Donovan buscaba aliviar el ataque poniendo en pista a Mike Muscala. Eso aliviaba la situación ofensiva, pero no la defensiva. La ventaja tejana superaba los veinte puntos y, pese a que su ataque se atascaba en la circulación de balón, conseguían llegar al intermedio con dieciséis puntos de ventaja. El tiempo de reflexión mejoraba el juego de Oklahoma pero, con el paso de los minutos, la defensa de Houston ssubía el nivel y se permitían romper a su oponente corriendo. La diferencia superaba los veinte puntos al finalizar el tercer periodo y, pese a los intentos de los Thunder, los tejanos siempre encontraban anotación, ya fuese de sus suplente o de James Harden. Con tres minutos por jugar Donovan rendía las naves y el primer punto de la eliminatoria era de los Rockets. Invitado inesperado: Ben McLemore, Jeff Green (Rockets)

La incorporación de Luguentz Dort al quinteto titular de Oklahoma buscaba reducir el impacto de James Harden en la serie. Y de inicio lo conseguía pero, como el equipo tejano encontraba acierto exterior en sus compañeros, los intentos de Shai Gilgeaus-Alexander y Steven Addams se quedaban cortos. Cierto que el juego de los Thunder era más equilibrado gracias a la dirección de sus bases pero, cmo no era constante y se permitían conceder el rebote ofensivo al equipo tejano, el acierto en el tiro de los Rockets proporcionaba una ventaja de cinco puntos para el el segundo acto. Un cuarto donde Dennis Schroder tomaba el relevo comandando a Oklahoma, pero enfrente Austin Rivers se bastaba para contener el acercamiento. Sin embargo, cuando Harden entraba en su lugar, el ataque tejano se quedaba frenado y el rebote ofensivo volvía a ser su mejor aliado. Había todo un muestrario de tiros abiertos fallados pero, como los Thunder se olvidaban de su juego interior y no acertaban de fuera, no conseguía más de seis puntos de ventaja para el tercer cuarto. Y el panorama cambiaba tras el ligero reposo, las prácticas de tiro de Houston durante el descanso parecían haber funcionado y en dos minutos Billy Donovan paraba el partido. Eso frenaba la racha de triples tejanos, pero no su energía defensiva. Las ayudas eran constantes y Oklahoma sufría teniendo que correr hacia atrás. La diferencia apuntaba a los dos dígitos, pero tres triples consecutivos de los Thunder (con Gilgeaus-Alexander como principal protagonista) salvaban la situación. Las diferencias eran mínimas para el inicio del acto definitivo y, pese a que los Rockets salían mejor, no se entendía que Donovan gastase un tiempo muerto con el marcador igualado. Y la impresión se confirmaba inmediatamente, los suplentes tejanos, comandados por Danuel House Jr y Jeff Green, acertaban con el tiro exterior y, como Oklahoma no sabía superar la agresividad del equipo de Mike D´Antony, la distancia se iba a las dos cifras tras un diecisiete a cero de parcial en cinco minutos. Donovan recurría a los titulares pero era tarde, James Harden había tomado los mandos de Houston y cerraba la segunda victoria para su equipo. Invitado inesperado: Danuel House Jr, Austin Rivers, Jeff Green (Rockets)

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1 Comment on "Playoffs NBA 2020: Primera ronda en el Oeste. Capítulo I"

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1 month 7 days ago

La lucha en el Oeste parece mucho más cerrada que en el Este en esta primera ronda. Salvo la eliminatoria que Houston tiene bien encarrilada, no parece que se vaya a ventilar rápidamente el resto. A equipos como Dallas (Doncic, Porzingis), Portland (Lilliard) y Utah (Mitchell) les está bastando con individualidades rutilantes para presentar batalla. Además, se confirma que los Lakers no acaban con las dudas que han aparecido desde que se reanudó la competición aunque los problemas en el dedo de Llillard le deben facilitar el camino. Veremos si las actuaciones individuales sirven para algo más que alargar las… Read more »

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