Playoffs NBA 2019: Primera ronda en el Oeste. Capítulo III

Draymond Green

Fuente: bluemanhoop.com

El Oracle Arena estaba preparado para una nueva fiesta, Golden State debía cerrar la primera ronda en este partido para poder descansar. El arranque era tenso, las defensas sabían a quien dejar libre. La iniciativa era local, gracias al acierto Klay Thompson y Kevin Durant. La respuesta de los Clippers llegaba con el acierto exterior de Patrick Beverley que, a su buen trabajo defensivo, unía dos triples que permitían abrir la primera brecha entre ambos equipos. Ante la desaparición de Stephen Curry, los Warriors recurrían a sus interiores para sumar puntos. El cuadro visitante movía con más soltura el balón y, con la entrada de Lou Williams y Montrezl Harrell, parecían controlar la situación. Un error en realidad, la estrella local emergía con tres tirples en poco más de un minutos, Curry comenzaba a aportar y Alfonzo McKinnie, con un triple sobre el tiempo, daba cuatro puntos de ventaja a los de Steve Kerr. Esto parecía dar ánimos al banquillo visitante, donde Harrell completaba el intenso trabajo de sus compañeros. Golden State se mantenía gracias a la defensa y a un Thompson inspirado. pese a tener un marcador igualado, Glenn Rivers sonreía a sus jugadores cuando salían los titulares. Estos demostraban salir con confianza y lograban distanciarse nuevamente. El tiempo muerto local no funcionaba, la afción veía con preocupación el mal estado de Curry. Durant era el único referente ofensivo y Danillo Galllinari y Lou Williams ponían con casi diez puntos de ventaja a los suyos cuando se bajaba el telón de la primera parte. La segunda mitad amanecía con la demostración de ambos equipos de que nada iba a resultar sencillo. Draymond Green se ganaba una técnica en apenas un minuto, pero los nervios seguían dentro de él. Una nueva racha de acierto exterior visitante obligaba al tiempo muerto a Kerr, los Clippers mandaban por quince puntos y, pese a que Durant lo intentaba, JaMychall Green daba contestación aprovechando su soledad en ataque porque Harrell encontraba pasillos fácilmente. Los contactos eran constantes, las faltas personales se acumulaban entre los angelinos y Rivers se enfadaba. La defensa local y Durant ponían el partido a una canasta. De nuevo aparecían Harrell y JaMychall al rescate. Pese a la aparición de Curry, los Warriors tenían que remontar una decena de puntos en el cuarto final. Una labor complicada para otros equipos pero, si la estrella del equipo arrancaba esos minutos decisivos con un tres más uno, todo parecía más sencillo. El equipo funcionaba como un reloj ofensivamente, donde Andrew Bogut se convertía en el protagonista, y más descuidado en defensa. Esto obligaba al banquillo a solicitar un tiempo, tras minuto y medio de cuarto, porque Harrell se estaba hinchando aprovechando esos problemas. La caharla lograba su objetivo y la diferencia se asentaba en torno a los diez puntos cuando entraban los titulares. Y ahabía otra actitud en los de la bahía de Oakland, el equipo daba su mejor versión y casi rozaban el objetivo a mitad de cuarto, para delirio de su afición que se ponía en pie tras ver como los Clippers se pasaban tres minutos sin anotar. Harrell se multiplicaba para romper la mala dinámica, pero Kevin Durant lograba el objjetivo  de poner por delante a Golden State con poco más de dos minutos por delante. Los angelinos veían como Lou Williams era tocado por los dioses y respondía, casi inmediatamente, con un dos más uno. El base local demostraba que no era su noche y las dudas le hacían fallar. Lou Williams no perdonaba en el otro lado y ni la expulsión, por faltas, de JaMychall Green impedía la victoria visitante. Invitado inesperado: JaMychall Green (Clippers)

Los Warriors tenían todavía el dominio en la eliminatoria y la oportunidad de cerrar la primera ronda, esta vez a domicilio. El Staples Center presentaba sus mejores galas y la única sorpresa de inicio era ver a Shaun Livingston por Andrew Bogut en el quinteto visitante. Ambos equipo salían muy centrados, gastando mucha energía con un jjuego dinámico y los Clippers marcaban el ritmo en el marcador. La respuesta visitante llegaba con Kevin Durant y el rebote ofensivo, pero todo era demasiado precipitado y Steve Kerr quería aclarar un par de cosas. Las ayudas defensivas comenzaban a aparecer, con muchas manos, en la defensa de Golden State. Pese a ello Shay Gilgeaus-Alexander ponía la diferencia en las dos cifras aunque no tardaba en llegar el tiempo muerto local porque aparte de Durant, los Warriors podían correr. Para disgusto de Glenn Rivers, la situación continuaba inalterable. el parcial abierto se frenaba con un diecisiete a dos, el balance defensivo local estaba bajo sospecha. Golden State comenzaba amostra su mejor versión de equipo, hasta Draymond Green sacaba músculo y el único problema parecía ser una torcedura de tobill de Stephen Curry; que se iba a los vestuarios anticipadamente. Los intentos del banquillo angelino sólo alcanzaban el partido con un ligero dominio visitante, al finalizar los doce minutos de apertura. Para el segundo acto no cambiaba el panorama; Durant seguía con su recital, la defensa de los Warriors seguía marcando el tirmo con su buena actividad sobre el balón y se completaba un parcila de ocho a cero que obligaba al parón en las filas angelinas. Todo se reducía a mejorar la defensa y contar con un poco de Lou Williams. Ahora el tiempo muerto era visitante, la desventaja era mínima y el público vibraba con los suyos. La respuesta anotadora de Durant era inmediata, además Curry volvía a entrar en pista y regresaba la distancia a la decena de puntos, aprovechando los balones perdidos de los Clippers. Nuevo reajuste, ahora todos perdían el balón pero el elero visitante estaba en racha y solucionaba esos atascos. Poco a pocos surgían otras soluciones al compartir el balón, la conexión entre Draymond Green y Andre iguodala hacía daño en ambas zonas. El cabreo se extendía en el bando local. Con Durant en treinta y ocho puntos se llegaba al descanso, Golden State casi había dobaldo la diferencia. La segunda parte nacía con ls visitantes intimidando, llevando la cuenta de veinticuatro segundos a expirar sin soluciones locales. sin embargo la anotación de su estrella ya no estaba, los angelinos cada vez repartían un poco más de cariño y la diferrencia se situaba en la docena de puntos. Durant resurgía, tras el tiempo muerto de su técnico, con dos triples y la disntaic se estabilizaba. aparecía de nuevo las manos en la defensa visitante y, con su mejor movimiento de balón, cerraban el cuarto con un parcial de veinte a siete y la situación casi controlada. Los intentos locales se estrellaban desde el inicio con la defensavisitante, de modo que Rivers optaba por un quinteto bajo, al estilo visitante. La distancia se reducía a la mitad, Draymond Green se ponía nervioso con una técnica y Curry acertaba con un triple que devolvía la tranquilidad. Lou Williams no acertaba con el suyo y Draymond Green recuperaba el control del partido para dejar a los angelinos sin opciones. Invitado inesperado: Andre Iguodala (Warriors)

Eliminatoria cerrada: Warriors ganan cuatro a dos

Jokic &Murray

Fuente: thesportswave.net

En Denver tenían muy claro que, la victoria en el quinto partido, era fundamental para no complicarse la eliminatoria. Por ello observar la mejor versión del Pepsi Center daba mucha tranquilidad a la plantilla local y, con ataques bien trabajados y acierto exterior, daban respuesta a la buena salida visitante. Las defensas subían poco a poco el nivel y los Spurs comenzaban a tener problemas para seguir el ritmo anotador; ni se movía el balón con la misma velocidad, ni entraban los triples. Los Nuggets casi tocaban con los dedos los diez puntos de ventaja, tras cinco minutos de atasco tejano que rompía LaMarcus Aldridge con un tiro libre. Por suerte, el banquilllo local no estaba inspirado, salvo Monte Morris, y la diferencia se quedaba en siete puntos tras una bandeja del base a última hora. Para el segundo cuarto la defensa de San Antonio mostraba otro nivel, aparecían ls primeros balones perdidos en los de Colorado y, con el acompañamiento ofensivo de Marco Belinelli, DeMar DeRozan frenaba la escapada hasta la llegada de los titulares. Y sólo hasta ese momento. Denver subía la presión en las ayudas, el partido subía las pulsaciones y, en ese ambiente, Mike Malone disfrutaba viendo la velocidad de ejecución ofensiva de su equipo. Los Spurs se precipitaban y, con Jamal Murray acertado, la diferencia local superaba los diez puntos al descanso. El tercer periodo era fundamental y el arranque demostraba que Greg Popovich tenía trabajo por delante. En cien segundos encajaban un parcial de doce a dos, porque los Nuggets salían con más ritmo y acierto. El tiempo muerto visitante no servía frente a un equipo más agresivo, la diferencia rozaba los treinta puntos. Sólo la bajada de la intensidad local, permitía el acercamiento de San Antonio, ya con los suplentes en pista. Tres minutos sin anotar que dejaban la diferencia por debajo de los veinte puntos. Sin embargo, dos triples de Nikola Jokic rompían todo ese trabajo; los Spurs tenían muy complicado darle la vuelta al marcador. Y más cuando Malik Beasley abría el periodo final con un triple, para desesperación de Popovich. El equipo tejano no reaccionaba y Denver mandaba en la serie por tres a dos. Invitado inesperado: Monte Morris, Will Barton (Nuggets)

El AT&T Center veía como su equipo precisaba todo su apoyo ante una situación complicada y nadie faltaba cuando arrancaba el sexto partido de la eliminatoria. El partido se comenzaba planteando desde el juego interior y esa batalla la ganaba San Antonio, con una diferencia próxima a los diez puntos se paraba el partido. Los Nuggets no encontraban el acierto necesario y, con Bryn Forbes surgiendo desde el exterior, más el buen movimiento de balón local, la diferencia superaba la decena de puntos cuando entraban los jugadores de banquillo. El partido se volvía más físico e intenso con ellos en pista, pero la diferencia continuaba inalterable al cerrar los doce minutos iniciales. Sin embargo, los de Colorado salían del banquillo con otra actitud y los Spurs no estaban preparados para responder. El cinco a cero, en cuarenta segundos, enfadaba a Popovich que echaba la bronca en mitad de la pista. Rudy Gay se convertía en la principal referencia ofensiva tejana, pero Nikola Jokic comenzaba a mostrarse demasiado potente bajo los aros. Por encima Derrick White cometía dos faltas personales seguidas y se tenía que sentar con tres. el acierto exterior aparecía en Denver y comenzaba la alternancia en el marcador. Jamal Murray se convertía en el nuevo asidero del cuadro visitante, pero Gay con dos triples, y DeMar DeRozan, con un uno más dos (de rebote ofensivo tras tiro libre); permitían a San Antonio tener una mínima renta para la segunda parte. Eltiempo de reflexión no alteraba los biorritmos del partido y el mayor susto, en los primeros minutos, se lo llevaban los Nuggets con un golpe a Murray en un bloqueo. DeRozan era la referencia ofensiva tejana desde la media distancia y Jokic se multiplicaba para mantener a su equipo en el partido. Los tejanos mostraban más variedad en su ataque y, como el único acompañamiento al pivot visitante era Murray, San Antonio mantenía las diferencias para el cuarto final y los visitantes notaban la presión al empezar el cuarto final. Los suplentes no encontraban anotación bajo canasta y, como los Spurs metían dos triples, Mike Malone paraba el  partido. No servía para nada, tenían que regresar los titulares porque llevaban una canasta en tres minutos de juego. Pese a ello el apagón continuaba, hasta commenzaban a conceder segundas opciones bajo su aro. La diferencia superaba los veinte puntos, con un parcial desde la apertura del cuarto de diecisiete a dos, y los intentos de Jokic eran inútiles; habría séptimo partido en Denver. Invitado inesperado: Marco Belinelli, Rudy Gay (Spurs)

Pese al desastre del sexto partido, el Pepsi Center respondía con un estruendoso Let´s go Nuggets para abrir las hostilidades en el séptimo. El calor de la afición local era notado por los jugadores de Denver que salían con mucha energía, liderados por Nikola Jokic. Enfrente los Spurs no respondían adecuadamente, sus esttrella no encontraban tiros cómodos, DeMar DeRozan especialmente, pero lo más sorprendente era la debilidad defensiva. Con una única canasta, en cinco minutos, Greg Popovich había visto suficiente y llamaba al orden a su equipo, pese a que el desacierto local no llevaba la diferencia a los dos dígitos. La aparición temprana de los suplentes tejanos era un reflejo del sufrimiento ofensivo y, desde la defensa y el rebote ofensivo,  los Nuggets tomaban diez puntos de ventaja al finalizar el cuarto. Para el segundo capítulo se esperaba la resurrección visitante, pero lo único que había era errores por ambos bandos. San Antonio se empeñaba en chocar contra la defensa local y la superioridad física permitía a Denver controlar el partido. Otros seis minutos de baja anotación dejaban todo inalterable hasta la llegada de los titulares. El partido se convertía en un duelo de estrellas intentando dominar el partido, pero Jokic comenzaba a cansarse y sólo unos minutos finales de locura permitían a los Nuggets mandar por trece puntos al descanso. Con los nervios disparados, tener que retrasar el inicio del tercer cuarto por un fallo en el marcador de posesión, era cruel con los jugadores que iban perdiendo. No sorprendía ver como, en pocos minutos, volvían Patty Mills y Gay a la pista. Jamal Murray se mostraba acertado y, pese a intentar mejorar la anotación abriendo a LaMarcus Aldridge, la irrupción anotadora de Gary Harris era un problema para los Spurs. Viéndose a diecisiete puntos, los tejanos comenzaban a mostrartse más físicos. Sin embargo Murray no paraba y, con dos triples fastidiaba el plan visitante. Pese a todo, el evidente cansancio local, permitía a San Antonio dejar la diferencia donde estaba al empezar el cuarto. El parcial de nueve a tres, para cerrar el anterior periodo, permitía ver la mejor versión tejana en el último acto. Jokic estaba agotado y, con cinco puntos en seis minutos, los Nuggets sobrevivían gracias a la defensa. La aparición de Murray, y un buen pase de Jokic al corte, daban un colchón de ocho puntos a los de Colorado. Bryn Forbes reducía la desventaja con un triple, pero los Spurs concedían el rebote de su aro hasta en dos ocasiones consecutivas. Jokic hacía una falta por desesperación, su quinta personal,  aunque, para alivio de la grada, DeRozan sólo metía un tiro libre. Denver llegaba al minuto final con cuatro puntos de ventaja. Harris no acertaba con el tiro y, a la contra, Forbe metía una bandeja sencilla. Malone ponía la confianza en el bloqueo y continuación de sus estrellas, Jokic dudaba con un tiro cómodo, pero Murray no. Su tiro de media distancia dejaba a los Spurs a dos posesiones con treinta segundos por jugar. DeRozan forzaba una entrada a canasta, Torry Craig aparecía con un tapón salvador y San Antonio se quedaba en shock; incapaces siquiera de hacer la falta necesaria para no quedarse sin tiempo para remontar. Invitado inesperado: Monte Morris, Will Barton (Nuggets)

Eliminatoria cerrada: Nuggets ganan cuatro a tres

D.Lillard

Fuente: thesource.com

En el Moda Center se espraba con ansia el comienzo del quinto partido de la serie. Tras unos abucheos para los Thunder, lo primero que resonaba en el pabellón eran los gritos de defense de los aficionados locales. Sin embargo, sorprendentemente, Portland salía a jugar a cámara lenta. Sólo Maurice Harkless y Al-Farouq Aminu pretendían poner algo de intensidad. De modo que , con nueve puntos de Paul George, los vistantes tomaban una cómoda diferencia de dos cifras. El tiempo muerto era obligado y el ajuste local se basaba en el acierto de su estrella (con ocho puntos del tirón) y la mejora defensiva. Ahora era Billy Donovan el que precisaba corregir cosas en su equipo. George comenzaba a bajar el nivel, pero Lillard no podía; hasta diecinueve puntos tenía que hacer en el primer cuarto, para estabilizar la diferencia por debajo de los diez puntos. Todo porque Russell Westbrook daba un último empujón, dirigiendo y anotando, para sacar provecho de la tercera falta personal de CJ McCollum. El segundo cuarto traía mucha defensa y mucha seriedad en el ataque local buscando ls cortes para conseguir tiros bajo canasta. Además, su base seguía inspirado y la tercera falta personal de George, en un jugada de la que Enes Kanter salía renqueante de un hombro, daba esperanzas de remontada al público local. Era cuestión de tiempo conseguirlo y, con la precipitación de Westbrook, Lillard, perdón, los Blazers lo acababan consiguiendo. Steven Adams se comenzaba a desesperar y empujaba a Kanter, que se quedaba en el suelo quejoso del brazo izquierdo, pero el equipo local no frenaba. Tenía que llegar George, con un triple sobre el tiempo, para dejar una diferencia mínima de cara a la segunda parte. Un periodo de descanso que dejaba, a su regreso, un intercambio de errores. Se notaba que McCollum no estaba en el partido y Oklahoma se ponía por delante en el marcador. No tardaban mucho en reaccionar los locales, aprovechando los balones perdidos de sus invitados y los problemas de faltas de George y Adams, se ponían con una ventaja de nueve puntos tras un parcial de catorce dos, donde Lillard encontraba apoyo de sus compañeros. Billy Donovan le daba más cabeza al ataque de los Thunder, la única respuesta local era el rebote ofensivo de Kanter y se llegaba al cuarto final con una mínima ventaja visitante. El paso por los banquillos dejaba ver la peor versión de ambos equipos, con mucha velocidad y poco acierto. En ese ambiente Oklahoma tomaba una ventaja de ocho puntos y, pese al intento de Terry Stotts de contener la escapada visitante con un tiempo muerto, Portland no conseguía frenar a Westbrook y Dennis Schroder. Con siete minutos por jugar el público local estaba silenciado, su equipo estaba a quince puntos tras encajar un parcial de veinticuatro a seis. Debían ser los peores minutos del equipo local a nivel de nervios, no obstante eran los favoritos y tenían el factor cancha para resolver la eliminatoria. De modo que sorprendía ver la tranquilidad con que Lillard comenzaba a repartir el juego entre sus compañeros, Harkless y McCollum lo agradecían, y, mientras tanto, los Thunder aceleraban sus ataques sin motivo y veían como George cometía el error de cometer su quinta falta. Un parcial de trece a cuatro situaba el partido a tiro entrando en los tres minutos finales pero, pese a que George fallaba hasta los tiros libres, la diferencia se mantenía en los seis puntos cuando se entraba en los dos últimos minutos. Westbrook buscaba el aro desesperadamente y Lillard le sacaba la falta en ataque, McCollum anotaba y el base visitante insistía en chocar contra los gigantes de los Blazers. Además hacía una falta innecesaria en el rebote, su quinta y la diferencia se reducía en otros dos puntos sin necesidad de mover el tiempo. Sólo una canasta separaba a ambos equipos entrando en el minuto definitivo. George se despistaba botando el balón y se lo dejaba quitar de las manos, McCollum marcaba el empate en el marcador sin ponerse nervioso. Oklahoma necesitaba anotar y George tenía la misma seguridad en su tiro de media distancia que el escolta local. Restaban cuarenta segundos y la posesión local para el empate se resolvía rápidamente, porque Lillard cogia por sorpresa a la defensa buscando el aro casi inmedidatamente. La bandeja había dolido, especialmente a Westbrook, y trataba de buscar la misma jugada en el siguiente ataque. Mal buscado, porque la defensa local si se cerraba, el rebote acababa en las manos de Lillard mientras se desgranaban los segundos del reloj. Botaba el balón con tranquilidad, un poco por delante del logo de la franquicia, donde se marca el medio campo. Seis, cinco, cuatro, George se adelantaba, pero no el base. Tres, dos, el triple recorría los once metros hasta el aro y le daba la victoria sobre la bocina a Portland. Todo Oregón podía haber caído encima de la estrella que le hubiese dado lo mismo. Invitado inesperado: Terry Stotts (Blazers)

Eliminatoria cerrada: Blazers ganan cuatro a uno

Chris Paul

Fuente: basketballinsiders.com

El rojo pasión inundaba las gradas del Toyota Center esperando poder despedir a los Jazz y pasar a semifinales de conferencia. Los visitantes se presentaban desacertados y a Houston le bastaba un poco de orden para distanciarse con un ocho a cero en minuto y medio. Quin Snyder lo tenía claro; Ricky Rubio al banquillo y el equipo respondía desde la defensa, con un Royce O´Neale protagonista. El equipo local podía mantener la ventaja, pese a los balones perdidos, porque Utah no encontraba a sus interiores. Los Rockets llevaban una canasta en juego en seis minutos, y el marcador amenazaba con darse la vuelta ante la falta de acierto de James Harden. Una racha de acierto tejana no evitaba el empate en el marcador tras el cuarto de apertura. Y los suplentes de Houston continuaban el atasco, Mike D´Antony tenía que recurrir a su estrella. Daba igual, el parcial seguía abierto hasta completar un trece a tres. Tenía que volver Clint Capela para el resurgimiento ofensivo local y de Harden. Mediante el bloqueo y continuación el escolta anotaba su primera canasta y comenzaban a verse bandejas sufridas en ambos equipos. Los Jazz encontraban em Rudy Gobert la solución defensiva  y se iban por siete puntos pero, de nuevo, el tiro exterior frenaba esa expansión visitante. Dos triples de Harden, y anotar dos puntos en tres minutos, daban una ligera ventaja a los Rockets al descanso. Este final recargaba las pilas locales, los tejano se mostraban máss agresivos y, con un diez a cero en menos de dos minutos, preocupaban a Snyder. El técnico visitante sentaba a Donovan Mitchell esta vez, las defensas apretaba pero Harden ya se sentía cómodo. Con la diferencia por encima de los diez puntos, aparecía Danuel House Jr desde el banquillo y lo peor para Utah era ver como O´Neale se convertía en su referencia ofensiva por pura intensidad. Ante la poca inspiración de Mitchell, Rubio daba un paso adelante, dirigiendo y anotando. Así la diferrencia local se quedaba por debajo de la decena de puntos para el cuarto definitivo. Con el refresco de ideas del banquillo, el base español lograba algo de compañía ofensiva con Joe Ingles.. Los balones perdidos volvían a ser la cruz local, los Jazz se adelantaban con su mejor circulación y Harden era necesario en pista. Chris Paul aparecía en su mejor versión y Rubio se veía, nuevamente, abandonado a su suerte. Houston tenía una ventaja de cinco puntos y cada balón suelto se peleaba. Los tejanos acumulaban faltas peligrosas en sus estrellas. un tirple de Jae Crowder ponía el partido en el balancín con tres minutos por delante, la respuesta era del jugador más valioso de la liga y Rubio volvía a encontrar la forma de anotar. El partido volvía al balancín, el base español erraba un triple abierto para tomar el mando en el marcador y el rebote era local recibiendo una falta por desesperación. Pese al fallo en los tiros libres de PJ Tucker, Mitchell perdía el balón y volvía a poner a Tucker ante la canasta visitante. Esta vez no fallaba los tiros libres, los Rockets se ponían con tres puntos de ventaja y Gobert intentaba un mate, pero se encontraba con la ayuda de la estrella local. Harden metía los dos tiros libres para dar cinco puntos de ventaja a los suyos. Mitchell buscaba un triple con el defensor encima y Paul finiquitaba la clasificación desde el tiro libre. Invitado inesperado: Danuel House Jr, Nene Hilario (Rockets)

Eliminatoria cerrada: Rockets ganan cuatro a uno

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