Playoffs NBA 2019: Primera ronda en el Este. Capítulo I

Atnteokounmpo&Bledsoe

Fuente: amicohoops.net

El público del Fiserv Forum estaba entusiasmado antes de el primer partido de la serie contra los Pistons. Después de todo era la primera experiencia como líderes de la conferencia tras la temporada regular. Además el cuadro visitante llegaba con la buena noticia de la baja de Blake Griffin. De modo que Milwaukee salía a por todas, con mucha agresividad en las ayudas para que Giannis Antetokounmpo se luciese corriendo. En pocos minutos la diferencia alcanzaba los diez puntos por la falta de recursos ofensivos de Detroit, donde Luke Kennard y Andre Drummond eran de lo poco salvable. Dwane Casey tenía que parar el partido, pero Pat Connaughton salía del banquillo para dar más brío al equipo y la diferencia aumentaba. Por suerte la estrella local se iba al banquillo y el acierto se paraba para manejar una diferencia cercana a los veinte puntos. distancia que se alcanzaríaal sonar la bocian de fin de cuarto, gracaias a la salida del griego para jugar el último minuto del primer cuarto. El paso por los banquillos era como pulsar un botón de reinicio en el partido, no sorprendía ver como el cuadro local volvía a poner su táctica inicial en juego y como en dos minutos el técnico visitante  necesitaba un parón. Kennard volvía a ser referente en su equipo, pero Drummond no podía con Brook López. Con la falta de acierto exterior de Detroit, y el buen movimento de balón local, la diferencia se acercaba a los treinta puntos al descanso. Y el escenario se repetía en el tercer periodo. Milwuakee disfrutaba con los cuarenta puntos de ventaja de su equipo, Drummond pagaba su fustración con un empujón al a estrella local y el partido se iba muriendo poco a poco. Todo estaba resuelto, el acto final sobraba. Invitado inesperado: Pat Connaughton (Bucks)

De nuevo Blake Griffin aparecía vestido de calle en el banquillo de los Pistons y, ante la incapacidad del quinteto inicial del primer partido para superar su baja, Luke Kennard aparecía como titular y Bruce Brown en el banquillo. el objetivo de Dwane Casey era abrir espacios en ataque y, desde luego, Reggie Jackson parecía agradecerlo en el arranque y repartía el juego entre sus compañeros. En el bando local el protagonismo era más individual al tener que atacar en estático y, con esa premisa, el acierto de Eric Bledsoe con los triples era lo más destacado. El paso de los minutos descubría las carencias ofensivas visitantes, Antetokounmpo y Middleton se aprovechaban de ello y la iniciativa en el marcador era de Milwaukee. Ante ese panorama Dwane Casey debía respirar aliviado al ver como la estrella griega se sentaba a descansar, pero pasaba lo inesperado. La energía de los suplentes locales aceleraba el juego y Detroit se dejaba llevar abusando de los triples sin acierto; la diferencia se doblaba de cara al segundo cuarto. Parecía que se podía repetir el escenario del primer partido y, tal vez por exceso de ganas, los Bucks forzaban las situaciones bajo canasta. Se perdían demasiados balones intentando romper la defensa visitante y, en dos minutos, los Pistons se encontraban a una canasta de empatar gracias a un ataque más equilibrado. Para alivio de Mike Buldenhozer, pese a no encontrar la manera de romper una defensa tan cerrada, la suya tampoco permitía demasiado. Así las cosas, el dominio de los visitantes al descanso no preocupaba a la afición local. Y la explosión de su equipo tras el descanso lo demostraba. Todo Wisconsin disfrutaba viendo correr a Antetokounmpo tras una buena defensa y, como el ataque en estático estaba más trabajado, no sorprendía ver un siete a cero de parcial tras cien segundos de juego. El técnico visitante paraba el partido, pero el ataque de los de Michigan seguía espeso (hasta Drummond se jugaba un triple. La estrella local seguí disfrutando aportando puntos bajo el aro vistante y el parcial de dieciséis a cuatro ponía la diferencia en los dos dígitos. La desesperación llegaba a Blake Griffin, que se ganaba una técnica por salir a reclamar una jugada en un tiempo muerto. Viendo la situación complicada en Detroit, los suplentes locales apretaban antes de finalizar el cuarto y expandían la ventaja hasta los diecisiete puntos. Una diferencia que los Pistons reducían con dos triples y los errores de la estrella local en ataque. Los Bucks se concentraban entonces en el trabajo defensivo y, con ambos equipos secos en anotación, un par de contras bien aprovechadas por Bledsoe volvían a dejar las cosas como al inicio del cuarto. Eso despertaba a sus compañeros y, con esa anotación extra, Detroit lo tenía imposible. Un triple de Connaughton, faltando cuatro minutos cerraba el partido y confirma el dos a cero en la eliminatoria. Invitado inesperado: Pat Connaughton (Bucks)

Dj Augustine

Fuente: parlons-basket.com

La grada estaba teñida de rojo en Toronto, las esperanzas habían renacido con los cambios en la plantilla esta temporada y nadie esperaba otra cosa que la victoria canadiense, pese a la mala estadística en los inicios de las eliminatorias. Sin embargo, el arranque fue espeso. Kyle Lowry se mostraba ansioso y, por momentos, parecía contagiar a sus compañeros. Pese a todo había un ligero dominio local, gracias a la inspiración de Kawhi Leonard y la incapacidad de los interiores de los Magic para anotar. Tras un tiempo muerto todo parecía tranquilizarse hasta que la salida de los suplentes, y la dirección de Fred VanVleet ponían a los locales con cinco puntos de ventaja de cara al segundo cuarto. Un periodo donde los tiros exteriores canadienses no entraban y Orlando sacaba provecho del rebote ofensivo para igualar el marcador. Leonard se ofuscaba cargando con la responsabilidad y, como los Magic consiguían que sus interiores aportasen, los visitantes cobraban una ligera ventaja a favor. Nick Nurse necesitaba parar el partido, pero el desacierto local continuaba y DJ Augustine elevaba la distancia hasta los dieciséis puntos puntos. Para alivio de la afición local, dos triples, en el minuto final, reducían la ventaja a la mitad al irse a los vestuarios. Y el equipo canadiense afrontaba el tercer cuarto con otra agresividad y el ataque de Orlando no encontraba tiros cómodos. en tres minutos el marcador se apretaba y Steve Clifford llamaba a sus jugadores. Los Raptors no frenaban en sunintento por dominar el partido, pero la defensa visitante no permitía demasiado. Sólo unos minutos de inspiración de Pascal Siakam permitían al cuadro local presentarse al periodo final con una mínima ventaja. Una cuarto donde el pivot francés continuaba siendo un martirio para los de Florida, que sólo encontraban alivio en Michael Carter-Williams muy acertado (hasta que un golpe de Kyle Lowry le obligaba a pasar por los vestuarios). El juego local se volvía individualista por momentos y los Magic se ponían por delante faltando tres minutos. La inspiración de Kawhi Leonard daba dos puntos de ventaja a Toronto y la afición local se relamía pensando en la victoria. DJ Augustine volvía a surgir con una valiente entrada a canasta. a Marc Gasol se el salía un triple desde la esquina y el pequeño visitante demostraba su carácter para dar esos tres puntos de ventaja a su equipo. Restaban tres segundos Nick Nurse diseñaba una jugada para que Leonard decidiese, la estrella local se precipitaba y el tiro para el empate no entraba, el primer punto de la serie era para Orlando. Invitado inesperado: Steve Clifford, Michael Carter-Williams (Magic)

El segundo partido encerraba grandes peligros para el cuadro canadiense. Otra derrota haría resurgir la maldición del equipo con la postemporada y eso era algo a evitar. La sonrisas forzadas aparecían sobre la pista antes del salto inicial. Marc Gasol marcaba el ritmo defensivo con una mano siempre pendiente para robar el balón, sus compañeros le acompañaban intimidando. Sin embargo, el ataque local no lograba romper la defensa de Orlando. Por encima Kawhi Leonard hacía dos faltas en quince segundos y complicaba la vida a Nick Nurse. El técnico decidía mantenerle en pista, porque apenas se llevaban dos minutos de partido, y esa confianza era respondida por la estrella local. Su gran acierto, y la buena defensa, colocaban el nueve a cero en el marcador y Steve Clifford paraba el partido. La circulación de balón de los Magic mejoraba, pero los primeros puntos visitantes llegaban con un rebote ofensivo. Los Raptors seguían dificultando el ataque visitante y, como Pascal Siakam y Kyle Lowry se hacían grandes en ambos lados de la pista, el partido amenazaba con romperse. Ni la segunda falta personal de Gasol frenaba a Toronto y el alivio visitante llegaba con dos triples y el acierto desde el banquillo de Terrence Ross. Como además Leonard se sentaba a descansar, la ventaja local tras un cuarto era de ocho puntos. El paso por los banquillos no cambiaba el escenario, fuertes defensas y Ross y Lowry desatascaban con su acierto. La mala noticia para los locales era la tercera falta personal de Leonard y, en esta ocasión, Nurse no tenía más remedio que sentarle. La situación dejaba a los Raptors sin referencia ofensiva y, en sus minutos de reposo, el equipo no consiguía anotar pese a incorporar a los titulares. Ante tal sequía volvía a la pista en apenas tres minutos, pero tampoco los de Florida habían sacado partido de su ausencia, su única anotación había sido la primera canasta de Nikola Vucevic. Los locales se llevaban un susto faltando cuatro minutos , al pensar que su líder había cometido su cuarta falta personal. La falta era de Danny Green y el Scotiabank Arena respiraba aliviado. El partido continuaba y el pivot montenegrino de Orlando, viendo su primer acierto, continuaba intentándolo ante Gasol, sin encontrar más exito. Clifford tenía que sentarle porque, entre Siakam y Lowry, aumentaban la ventaja hasta la docena de puntos al descanso. El cuarto de hora de reflexión era aprovechado por los Raptors para confirmar su buen ánimo defensivo. Entre Gasol y Leonard se repartían los papeles estelares, uno en defensa y otro en ataque. Ahora Vucevic si estaba acertado, pero era el único recurso visitante. Pese a los intentos de Clifford el partido la diferencia rozaba los veinte puntos. Toronto era más coral en su juego y hasta el rebote ofensivo caía de su lado. Nuevamente el tiro exterior aparecía para salvar a los Magic. Sin embargo, la suerte estaba echada, Leonard y la defensa local aplacaban cada intento visitante por meterse en el partido. La diferencia se ampliaba hasta los treinta puntos en el cuarto final y el segundo punto de la eliminatoria era de los Raptors. Invitado inesperado: Serge Ibaka (Raptors)

Ben Simmons

Fuente: thesixersense.com

La tensión en las caras de los jugadores dejaba claro la importancia del primer partido de la serie para Philadelphia. Por eso no sorprendía ver unos minutos de precipitación en ambos bandos, unos por responsabilidad y otros por inexperiencia. Las primeras ventaja eran locales, porque Joel Embiid se empeñaba en ello. Su búsqueda del aro traía las primeras malas noticias para los Nets, con dos faltas personales de Jarret Allen en menos de un minuto de juego. Kenny Atkinson tenía que mantenerlo en pista y el pivot, junto con el acierto exterior de Joe Harris, eran las mejores noticias para los visitantes; el primer arreón local se había frenado con éxito.  La salida de los suplentes traía más agresividad al cuadro visitante, con un Ed Davis muy activo y, como los Sixers abusaban del lanzamiento exterior sin acierto (con su estrella tomando los tiros abiertos que le ofrecían), los Nets tenían una suculenta ventaja para abrir el segundo acto era de nueve puntos. La situación parecía instalar los nervios en Philadelphia porque, en la primera posesión tras el parón, Embiid se quitaba de encima a Jared Dudley (tras recibir una falta menor) y recibía una técnica. La ansiedad podía con su estrella y sus compañeros se contagiaban. Nada entraba, el público abucheaba y Brett Brown tenía que parar el partido; su equipo estaba a catorce puntos y llevaba casi cinco minutos sin anotar en juego y aún tardaría otro minuto más en hacerlo. Boban Marjanovic y Jimmy Butler demostraban carácter y hacían daño bajo los aros. La desventaja bajaba de la decena de puntos y el Wells Fargo Center volvía a apoyar a su equipo. Los bases de Brooklyn comenzaban a observar debilidades en la defensa del aro local y casi nadie notaba que Embiid se iba a los vestuarios. En Pennsylvania se temían lo peor, pero Butler hacía cinco puntos en el minuto final y dejaba la desventaja de los Sixers en ocho puntos. La segunda parte amanecía con mejores noticias para el cuadro local, los errores de D´Angelo Russell se unían con una versión más agresiva de Philadelphia, y el retorno de Embiid, para apretar el marcador en apenas tres minutos. Pese a ello, el pivot de los Sixers no se encontraba cómodo y, como Russell ya acertaba con los tiros, el tiempo muerto era necesario. Butler y Marjanovic volvian a comandar la reacción de local, pero el base de Brooklyn había encontrado el ritmo ofensivo y contaba con Ed Davis para ampliar la ventaja visitante hasta los dos dígitos. Ben Simmons fallaba tiros libres y el público volvía a mostrar su desaprobación con el juego; su equipo estaba a once puntos con doce minutos por jugar. En pennsylvania se temían lo pero y, pese a que los locales salían más agresivos al cuarto final, con la anuencia arbitral, no lograban recortar. La quinta falta personal de JJ Reddick. y la propia necesidad de recortar en poco tiempo, hacía que lo recortado en tres minutos se fuese en uno. A falta de ocho minutos el tiempo muerto era obligado, estaban a catorce puntos. Brooklyn marcaba el territorio con Spencer Dinwiddie y Caris LeVert, mientras Philadelphia se estrellaba con acciones individuales y balones perdidos. Russell se reintegraba al partido con acierto y el partido agonizaba con la diferencia estable en torno a la decena de puntos. La primera victoria en la eliminatoria era visitante. Invitado inesperado: Caris LeVert, Ed Davis, Spencer Dinwiddie (Nets)

Mucho tenía que mejorar Philadelphia para empatar la serie. Sin embargo Brett Brown, en la entrevista previa al partido, se mostraba más enfadado que preocupado; parecía que intuía algo positivo. Y el inicio le daba la razón, toda Pennsylvania veía que el equipo se había transformado para este segundo partido. Comenzando por la agresividad ofensiva de un Ben Simmons que aceleraba el ritmo a la mínima ocasión y forzaba situaciones interiores. Enfrente, los Nets no encontraban más solución ofensiva, que el rebote de ataque y el acierto exterior de DeMarre Carroll. Por encima JJ Reddick redescubría el acierto exterior y la ventaja local rozaba la decena de puntos. La solución visitante venía con el despertar del acierto en el tiro de D´Angelo Russell, pero Boban Marjanovic salía desde el banquillo para dejar una cómoda ventaj de seis puntos para encarar el segundo cuarto. El parón no enfriaba las ansias locales, la defensa mantenía el tono y Joel Embiid seguía el ejemplo de su base para dar má anotación al equipo. Los triples, y una mejoría defensiva, parecían querer salvar a Brooklyn. Sin embargo se olvidaban de buscar el aro, la distancia se mantenía y tenían que salir a los titulares para recomponer el ataque. Kenny Atkinson decidía cerrar los espacios bajo canasta con una zona, no funcionaba.  Se entraba en los minutos finales del cuarto con una ligera ventaja local y surgía de nuevo Russell para dar juego a sus compañeros. Caris LeVert se convertía en la referencia ofensiva y, como Embiid y Simmons forzaban demasiado bajo canasta, la diferencia se iba evaporando. Los Sixers daban gracias por una flagrante de Kurucs que les permitía mandar por un mísero punto al descanso. La segunda mitad se presentaba demasiado abierta para el público del Wells Fargo Center, pero todas las dudas quedarían resueltas con los primeros minutos de su equipo. La defensa local subía un punto la intensidad, ya no había tiros liberados para el equipo visitante, Embiid mandaba y Tobias Harris daba síntomas de vida en la eliminatoria. Un catorce a cero, en dos minutos, hacía que Atkinson necesitase incorporar a su base suplente a la ecuación. Daba igual, pese a la ligera mejora ofensiva, todo iba rodado para Philadephia. Cinco minutos sin anotar en juego era demasiado para los visitantes, sobre todo porque los Sixers siempre encontraban alguna aportación ofensiva inesperada como Mike Scott. Mantener las diferencias, viéndose a veinte puntos era complicado y, un último arrerón local, a golpe de triple, llevaba la diferencia hasta casi los treinta puntos (con canasta sobre la bocina de Scott) y ponía el empate a uno en la eliminatoria. Invitado inesperado: Mike Scott, Boban Marjanovic (Sixers)

Kyrie Irving

Fuente: hardwoodhoudini.com

Los Pacers  se presentaban con ambición al primer desafío en Boston. La baja de Marcus Smart, cubierta sorprendentemente por Jaylen Brown, parecía querer compensar la de Victor Oladipo y desde el principio los visitantes tomaban el mando en Massachusetts. El orden defensivo, y un Wesley Matthews acertado, daban una ligera ventaja a Indiana. Los Celtics, pese a convertir tres canastas en juego en seis minutos, no se mostraban muy preocupados; la defensa funcionaba bien y el ataque se solucionaba con la entrada de Marcus Morris a mitad de cuarto. Así las cosas, el empate al finalizar los doce minutos iniciales era un buen marcador y el primer susto, para la afición local, se apagaba con facilidad. No tardarían mucho en saltar las alertas en el segundo acto, Boston no encontraba anotación bajo canasta y, con su desacierto en el tiro exterior y el descaro de un Tyreke Evans  desafiante con la afición local, Indiana tomaba una ventaja de siete puntos, en tres minutos, y obligaba a Brad Stevens a realizar una llamada al orden. Los bases locales pasaban a cargar con la responsabilidad ofensiva, pero no era suficiente ante la buena defensa visitante. La distancia alcanzaba los dos dígitos y la preocupación volvía al TD Garden. Sin embargo, los Celtics encontraban alivio con dos faltas personales importantes para los de Nate McMillan. Thaddeus Young y Darren Collison se iban al banquillo con tres faltas personales y la ventaja se quedaba en siete puntos al descanso, gracias a la inspiración de Cory Joseph. Esos minutos previos al descanso cambiaron la cara al equipo local, que mostraba su defensa más firme del partido y, como los Pacers ni metían los tiros abiertos ni eran capaces de mantener la posesión del balón, veían con preocupación el acercamiento local. Además Al Horford alcanzaba su objetivo de provocar la cuarta falta de Young. McMillan paraba el partido con cuatro minutos disputados y empate en el marcador. Myles Turner y Collison no metían ni tiros a cinco metros liberados, Kyrie Irving se mostraba inspirado y, cuando Indiana consegúia su primera canasta en juego del cuarto (tras ocho minutos de juego), el parcial era de veintidós a tres. La ansiedad había podido con los visitantes, entre Morris y Terry Rozier, con un triple sobre el tiempo, ponían a Boston con una ventaja de once puntos para administrar en el cuarto final. El equipo visitante seguía sin recursos ofensivos en ese periodo, la zona era terreno vedado y el equipo local aumentaba las diferencias. El partido agonizaba y el primer punto de la eliminatoria se quedaba en casa. Invitado inesperado: Marcus Morris (Celtics)

La victoria de Boston, y las malas sensaciones del tercer cuarto en los visitantes, hacían presagiar lo peor de cara al segundo partido de la serie. Sin embargo el inicio era inesperadamente excitante, porque ambos equipos se enzarzaban en un duelo de triples y, como los Pacers eran más agresivos en defensa, cogían la delantera en el marcador corriendo tras robo. Una ventaja que, con su juego más coral, y pese a los problemas de faltas de Collison y Matthews y a la mayor intensidad del banquillo local, Indiana lograba conservar para el segundo acto. El paso por los banquillos mostraba, de nuevo, la mejor versión defensiva visitante pero, para alivio del TD Garden, no acertaban con los tiros abiertos (única opción concedida por la defensa local). No sorprendía ver como los Celtics se acercaban en el marcador, todo gracias a la entrada de Kyrie Irving en pista y su anotación correspondiente. Los Pacers oponían resistencia al contar con el liderazgo anotador de Thaddeus Young, que hacía todas las canastas de su equipo (salvo una) en la segunda mitad del cuarto. Normal que Boston acabase mandando en el marcador antes de finalizar el cuarto. El tercer acto era el más temido por los visitantes y, tras lo mostrado durante el cuarto anterior, nadie tenía demasiadas esperanzas puestas en Indiana. Sin embargo este partido no dejaba de sorprender, los visitantes retomaban su inicio del partido a todos los niveles. Brad Stevens se ganaba una técnica y, entre la cuarta falta personal de Jaylen Brown, y la mejor versión de Collison sobre la pista, la diferencia se iba por encima de los diez puntos con medio cuarto disputado. Los Celtics se ponían serios en defensa, e Irving volvía a cargar con la responsabilidad ofensiva, pero el descaro de Tyreke Evans, en ataque, volvía a ser un problema para el cuadro local. La distancia se mantenía al arrancar el periodo final gracias a un triple de Evans, pero sería la última anotación en tres minutos y Al Horford se juntaba con Jayson Tatum para dejar el partido en un pañuelo. La crispación comenzaba a verse en el equipo visitante, el marcador se igualaba poco a poco e Irving era el encargado de poner por delante a su equipo. Nate McMillan pedía un tiempo muerto, aplaudía, pero cuando los Pacers volvían a anotar (un triple curiosamente) habían pasado casi ocho minutos; el parcial, de dieciséis a cero, aún les permitía competir por el partido. Ahora el que paraba el partido era Stevens, los errores se sucedían y se entraba al minuto final con Indiana por delante gracias a dos triples de Bojan Bogdanovic. Sin embargo, el croata fallaba dos bandejas para ampliar la ventaja y Tatum metía un triple abierto que daba dos puntos de ventaja a Boston. Wesley Matthews no metía el suyo, Gordon Hayward hacía un corte hacía el aro salvador y los Pacers tenían doce segundos para meter un triple e ir a la prórroga. Y, con el partido empeñado en sorprendernos, Matthews se pasaba de fuerza en el saque de banda. El balón iba directamente a las manos del banquillo local pasando por encima de la cabeza de Bogdanovic. Lo que restaba por ver eran tiros libres y otro balón perdido absurdo en el bando visitante. Se consumaba el dos a cero en la eliminatoria para los Celtics. Invitado inesperado: Gordon Hayward, Terry Rozier (Celtics)

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