MUNDIALES NATACIÓN KAZAN 2015: RESUMEN Y ANÁLISIS. LA JOVEN TIRANA DEL AGUA

Ledecky

El 9 de agosto se puso fin a los Mundiales de natación celebrados en la ciudad rusa de Kazan. Aunque durante el transcurso de los campeonatos nos dio tiempo de sobra para analizar sobre la marcha el desarrollo de los mismos, ahora que han pasado unos días y se ha dejado enfriar todo lo que vimos durante más de dos semanas es buen momento para hacer las valoraciones de rigor. Siempre se sacan mejores conclusiones con la cabeza fría.

Quien acaparó el mayor número de portadas, si excluimos el sórdido episodio de la niña de diez años de Bahrein que participó en el Mundial, y se ganó por derecho propio el papel de estrella de los campeonatos fue, sin lugar a dudas, la estadounidense Katie Ledecky. Aunque sólo tiene aún 19 años, Ledecky hace tiempo que dejó de ser una niña prodigio para convertirse en una gigantesca ola de alto poder destructivo, en especial para las rivales y los records que destroza con una facilidad pasmosa. Estamos ante uno de los fenómenos más impactantes que haya contemplado la natación mundial. Su dominio abarca desde los 200 a los 1500 libres. Nadie hasta ahora había logrado tal hazaña en un gran campeonato, que incluye otro oro en los 4 x 200 libre. La diferencia con sus rivales llega a ser insultante en las distancias largas de la piscina. Su lucha no es con ellas, derrotadas desde la salida, sino con sus propias marcas que pulveriza año a año para dejarlas a una altura inalcanzable durante mucho tiempo. Es una nadadora llegada del futuro, adelantada en décadas a la natación actual. Seguramente el prototipo de nadadora que sea la norma a mitad de siglo. Impotencia provoca en unas rivales que saltan al agua conscientes de la imposibilidad de competir contra ella en distancias superiores a los 400 metros. Las que no sean especialistas no tardarán en rehuir su presencia como la peste. A las que lo sean no les quedará más remedio que saltar a la piscina, hacer la carrera de su vida y contar a todos cuando sus días como deportista estén ya lejanos que recibieron una soberana paliza de Ledecky. Gran estrella y líder de la natación estadounidense que sostuvo con sus portentosas exhibiciones en Kazan. No sólo es la nadadora del momento, posiblemente sea la deportista del año. Su impacto ha sido tal que ha eclipsado la más que notable actuación de otras nadadoras como la sueca Sjostrom (2 oros, record del mundo de 100 mariposa includo , y una plata aunque nos quedamos sin un duelo apoteósico con Ledecky en los 200 libre), las exhibiciones en las pruebas de estilos de la húngara Hosszu (aunque acusó su abultado programa de pruebas) o los dobletes de las australianas Bronte Campbell o Emily Seebohm en estilo libre y espalda, respectivamente.

Katie Ledecky Kazan 2015

Fuente: cadenaser.com

La categoría masculina sigue buscando un gran referente. El Mundial demostró que hay muchos consortes pero falta un gran capo. Varios han sido los nadadores que brillaron en Kazan pero ninguno tuvo ni por asomo el impacto  de Ledecky. Continuaron brillando algunos de los clásicos de los últimos años. Florent Manaudou no tuvo rival en los 50 metros tanto en estilo libre como en mariposa, añadiendo a estos dos oros el del relevo 4 x 100 libre francés, todo un ejemplo de competitividad en las últimas grandes citas. Yang Sun añadió otros dos oros (400 y 800 libre) y una plata (200 libre) a su colección aunque protagonizó una espantada muy extraña en la final de los 1500 libres alegando dolores en el pecho. Raro, como es todo en el excéntrico nadador chino. El australiano Larkin se convirtió en el nuevo dominador de la espalda mundial, acabando con el interminable dominio estadounidense en los 200 espalda. Lochte llegó a tierras rusas dispuesto a causar sensación con su nuevo volteo de espaldas pero los años pesan y la cosecha se redujo a dos oros y una plata, que no es poco pero lo parece con un palmarés tan impresionante como el suyo. Otro viejo rockero, el húngaro Laszlo Cseh, apura sus años de éxitos centrándose en la mariposa. Pero lo que más llamó la atención fue la sensacional irrupción de los nadadores británicos. Adam Peaty, oro en 50, 100 braza y 4 x 100 estilos mixtos, y James Guy,  oro en 200 libres y 4 x 200 libres (con un último relevo mágico) y plata en 400 libres, son la punta de lanza de una natación británica en pleno auge. Un equipo muy joven y lleno de talento que no se conforma sólo con hacer ruido y recoger éxitos sino que pone sus miras en el dominio de la natación mundial. Al menos en categoría masculina. Objetivo muy ambicioso pero en Kazan presentaron sus poderes en plena época de transición. De todas formas parece que el trono de la natación masculina está esperando al retorno de Michael Phelps. Visto su rendimiento en los campeonatos de Estados Unidos, está preparado para ocuparlo de nuevo.

florent-manaudou-champion-du-monde-de-50-m-nage-libre

Fuente: lexpress.fr

Echando un vistazo al medallero, centrándonos sólo en la natación, Estados Unidos fue el triunfador (8 oros, 10 platas, 5 bronces, 23 medallas), seguido de Australia (7 oros, 3 platas, 6 bronces, 16 medallas), China (5 oros, 1 plata, 7 bronces, 13 medallas) y Gran Bretaña (5 oros, 1 plata, 3 bronces, 9 medallas). Ya conocéis todos mi adversión por el viejo sistema del medallero así que una vez más aplicaré nuestro sistema de clasificación en el blog, el método Perdi-Rosschak (10 puntos el oro, 6 la plata y 4 el bronce en pruebas individuales y 15 el oro, 8 la plata y 6 el bronce para los relevos). Aplicándolo obtenemos que Estados Unidos continúa en primer lugar con 179 puntos, Australia es segunda con 123, China ocupa la tercera plaza con 91 puntos y Gran Bretaña se mantiene cuarta con 78. No hay cambios hasta la quinta plaza que se la arrebata Hungría a Francia por un solo punto. Se podría concluir que Estados Unidos sigue dominando, aunque la distancia se haya recortado mucho, pero hay que leer entre líneas. En 5 de los ocho oros estadounidenses estaba inmersa Katie Ledecky que ha salvado la cara a su país en Kazan. La actuación del resto del equipo ha estado muy por debajo de lo esperado. Valores seguros como Missy Franklin y Ryan Lochte no rindieron a su mejor nivel. La ausencia en la final del relevo 4 x 100 libres será una mancha difícil de olvidar. El equipo masculino sólo consiguió dos oros en el Mundial, un registro muy discreto para el tremendo potencial de la natación estadounidense. Ha cedido el mando a potencias como Gran Bretaña, China o Francia que están dispuestas a protagonizar un cambio de orden en la natación mundial masculina. Tampoco puede presumir el equipo femenino. Ledecky fue la única nadadora estadounidense que logró el oro en una prueba individual. Aunque fuera por cuatro veces, el resto del equipo no acompañó. Seguro que se empieza a escuchar el ruido de sables dentro de la Federación Estadounidense. Siempre queda Phelps para alzar el vuelo pero ni él es eterno.

Jessica-Vall

Fuente: altaspulsaciones.com

¿Y la actuación española? Se pueden decir muchas cosas para analizarla pero nada mejor que echar un vistazo a los números. Una medalla de bronce, la sorprendente e inesperada de Jessica Vall en los 200 braza y que compartió con Ottesen y  Jinglin Shi. Bueno, ya sabemos que España no es un país prolijo en medallas en la natación, hay que mirar el número de finalistas para hacer mayor justicia a la actuación en un Mundial. Ahora nos da la risa. A Jessica Vall sólo le acompañó en una final Melani Costa, sexta en los 400 libres. Bueno, seamos buenos, vayamos a los semifinalistas. La cifra se queda en siete. Vamos, como para darnos un homenaje. Ya se sabía que la baja de Mireia Belmonte era irremplazable, que con su lesión se perdía a la gran referente, pero en Kazan se esfumó todo el optimismo creciente que se arrastraba hasta el pasado Europeo. Salvo Jessica Vall y el relevo 4 x 200 libres masculinos, que fulminó el record de España y se quedó a un solo puesto de disputar la final, nadie ha rendido como se esperaba. Melani Costa cumplió en los 400 libres visto los dos años tan complicados que lleva pero se quedó lejos de sus mejores prestaciones. Como ocurriera a todos los niveles en el síndrome de los JJOO de Sidney 2000, donde una desgracia se sucedía a la otra arrastrando a todo el equipo, todo vino del revés. Los problemas físicos dejaron muy tocadas a nadadoras como Duane da Rocha o Bea Gómez. Otras, como Judith Ignacio, no estuvieron a la altura cuando se esperaba mucho de ellas. Como no, los hay que llegaron fuera de forma o están como Rafa Muñoz, de vuelta de todo psicológicamente. La natación española naufragó en Kazan y regresaron viejos vicios del pasado como las excusas. A los clásicos “me cuesta nadar por la mañana”, “no sé qué ha podido pasar” o “estar aquí ya es un premio” se une el “a mí lo que me importa de verdad son los estudios”, que soltó Marina García tras caer en las semifinales de los 200 braza. La frase puede ser loable pero sabiendo que su compañera Jessica Vall logró el bronce compatibilizando la natación con su trabajo de investigadora biomédica provoca ganas de comer cerillas. Desde luego la situación está lejana de la sonrisa que mostró Fernando Carpena cuando se dio toda la prisa del mundo para entregar la medalla a Jessica Vall. Han aparecido agujeros por los que se ha colado la imagen de potencia media que se dio en los pasados Mundiales de Barcelona. Ya no es cuestión de compararse con Gran Bretaña o Francia, no. Vayamos a comparar los 4 puntos de España en el sistema Perdi-Rosschak con lo obtenido por países con los que por medios y posibilidades se puede estar a su altura perfectamente. Hungría fue quinta con 58 puntos superando a grandes potencias como Francia, Italia, Rusia o Japón, todo un ejemplo de buen trabajo. Suecia (46 puntos), Holanda (28 puntos), Dinamarca (20 puntos) o Polonia (14 puntos) quedan también lejos. Da qué pensar y mucho. Para Río habrá que confiar en la feliz recuperación de Mireia Belmonte pero de cara al futuro hay mucho que cambiar, tanto en mentalidad como filosofía de trabajo.

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Fuente: nosotrasjugamos.com

Como las malas noticias no llegan solas, tampoco hubo un salvavidas al que agarrarse del naufragio en el deporte rey de los campeonatos. La natación sincronizada, habitual caladero abundante en medallas, acusa la era post-Tarrés y la renovación del equipo. Sólo se consiguieron dos metales, los de Ona Carbonell que logró la plata en solo técnico y bronce en solo artístico. Precisamente en modalidades que no son olímpicas. El dúo y el equipo han quedado desplazados a la quinta plaza, la que parece que será puesto habitual en las próximas citas ya que en la natación sincronizada las sorpresas no existen. Rusia sigue en otro mundo dominando a su antojo, China se ha establecido con firmeza en la segunda plaza y en la tercera Japón le va ganando la partida a Ucrania con vistas a los aún lejanos JJOO de Tokio. Es muy difícil meterse dentro del escalafón, esperan años complicados por mucho que se trabaje y evolucione el conjunto. La otra gran esperanza acabó en desazón. En waterpolo ya no contábamos con los chicos, ausentes tras aquella extraña derrota de Montenegro en Kazajstan que le dio el pasaporte a los kazajos. La selección femenina, una de las joyas del deporte español, defendía el título logrado brillantemente en Barcelona dos años antes y que aderezó con el Europeo de 2014. Tras pasar como un ciclón en la primera fase esperaba en Cuartos de final a una Estados Unidos en proceso de renovación. El mal día llegó en el peor momento. Un horrible partido en ataque, superadas por el enorme despliegue físico de las estadounidenses, destronó a las chicas de Miki Oca que acabaron séptimas el Mundial. Si alguien tiene derecho a fallar en alguna ocasión es precisamente este equipo pero no mitiga la desilusión. Las estadounidenses, aún en construcción y sin alcanzar el nivel que mostraron en los JJOO de Londres, vuelven a mandar en el waterpolo mundial y se presentan como el principal escollo en Río. En cuanto a la competición masculina, se vio el dominio más aplastante que se recuerda en muchos años en el waterpolo. Serbia ofreció una demostración de fuerza que hundió en la miseria a equipos tan potentes como Italia o Croacia en los partidos decisivos por las medallas. Infligió tales palizas que parece que nadie le puede discutir a los serbios el oro olímpico el año que viene. Una posición de autoridad poco conocida en un deporte donde llevamos muchos años viendo un amplio abanico de 5-6 equipos como aspirantes al título.

Los Mundiales pintaban mal antes de empezar y acabar con aún peor sabor de boca. Si a todo lo anterior sumamos que los saltos siguen siendo una asignatura pendiente, hay calidad y sangre joven pero quien sabe si acabarán rompiendo, y donde los chinos dejaron pocos resquicios a la sorpresa (sólo se les escaparon tres oros, para mayor gloria de Tania Cragnotto, la pareja británica de plataforma que lidera el otrora niño prodigio Tom Daley y la norcoreana Tiny Kim Kuk-Hyang) y que en aguas abiertas el naufragio fue aún mayor (sólo se salvó el sexto puesto de Marga Domínguez en 25 kilómetros), nos queda una sensación de solar con mucho por construir. Y el problema es que cualquiera confía en los arquitectos que llevan el proyecto y ni siquiera sabemos si existe alguien capaz de mejorarlo aunque no parezca complicado. La natación española es la eterna reconstrucción. Cambia de manos pero no la cara.

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4 Comments on "MUNDIALES NATACIÓN KAZAN 2015: RESUMEN Y ANÁLISIS. LA JOVEN TIRANA DEL AGUA"

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4 years 4 days ago

Como no sigo la natación no sé si es una impresión errada, pero me queda la sensación de que hay un gran generación a punto de jubilarse y otra que entra fuerte. Personalmente lo de las medallas me parece un disparate para medir el nivel de un deporte, tienes que ser de los tres mejores del mundo en una especialidad para llevártelas. Creo que eso es para superclases de gran tesón y eso abunda poco en España. Lo que si preocupa es ver a gente lejos de sus marcas y con esa sensación de que quedarse fuera por ello no… Read more »

4 years 4 days ago

Muy buen análisis Perdi.
Espero la semana próxima poder aportar algo al respecto, pero será algo diferente, una idea que tengo en mente desde hace un tiempo.
Felicidades por el artículo

4 years 2 days ago

Exelente análisis del Mundial de Natación. Nada que añadir respecto a la natación internacional salvo quizás apuntar tres cosas. la primera, general, y es que este Mundial ha confirmado que hay una punta de pirámide reducida de un nivel altísimo, tan alto que vencen en sus pruebas con una autoridad casi insultante. Me refiero al grupo formado por Ledecky, Sjostroem, Lochte, Sun Yang, Hoszzu, Manaudou y quizás alguno más (Phelps si hubiera estado o una Missy Franklyn en forma o el dúo de 50-100 braza formado por el británico Peatty y el sudáfricano van den Burg), a los que siguen… Read more »

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