DE PURK A ATILA.CÓMIC E HISTORIA, UNA APROXIMACIÓN. IV. ROMA VINCIT (PRIMERA PARTE)

El Jabato de Víctor Mora

No se puede decir que el cómic no haya sido generoso con la Historia Antigua de Roma. En efecto, la cantidad de obras ambientadas en la Roma clásica, sea la republicana o la imperial, podría llegar a ser casi abrumadora por lo que resulta tarea complicada establecer un catálogo que se acerque a la exhaustividad, pero como este artículo no pretende esto ni mucho menos (como ya advierte, precavido, el título de esta serie) espero que las seguras ausencias que haya sean tratadas con cierta indulgencia.

Lo primero que salta a la vista es que de casi 1.200 años de historia romana, al mundo del cómic le interesan sobre todo unos 100 años, en concreto los que van del 50 a. de Cr. al 50 después de Cr. (año arriba, año abajo), que coinciden con dos momentos cruciales: la expansión por el Mediterráneo Occidental y la crisis de la República y el advenimiento del Imperio. Por el contrario, son casi inexistentes los cómics basados en el origen de la ciudad y los primeros tiempos de la República (a pesar del material que proporcionarían Tito Livio o los analistas) y muy escasas las obras ambientadas en las Guerras Púnicas, así como en  la época de esplendor imperial con los Flavios (siglo II después de Cr.)

Esta predilección,creo yo,  tiene una cierta lógica, las épocas convulsas y de crisis son más propicias para ofrecer argumentos dramáticos y narrativos, mientras que los -legítimos- intereses históricos de los creadores españoles, franceses o británicos estimulan la reflexión sobre la conquista (y la resistencia a ella) de Europa Occidental por parte de Roma, como ya veremos.

Esto no es un peplum

Resulta curioso contemplar cómo dos medios tan importantes de la cultura popular como son el cine y el cómic han abordado de manera diferente el mundo romano. No quiero decir con esto que no exista una influencia recíproca (que la hay, como hemos visto en el capítulo de Grecia) o elementos comunes (estudiados por ejemplo por la semiología), pero mientras que el cine ha desarrollado un subgenéro -el peplum– para las películas “de romanos” (entendidas en su acepción más amplia para la civilización clásica), en el cómic no ha sucedido lo mismo. Así mientras el peplum, producto claramente europeo (italiano) tiene unas constantes muy definidas de producción. público, estilo y argumento, que le diferencian nítidamente del cine de romanos hollywoodiense -las denominadas epic movies– (1), el cómic sobre Roma, también mayoritariamente europeo, presenta una gama absolutamente variada de enfoques y planteamientos;hay cómics realistas, humorísticos, políticos, aventureros, antropológicos o, incluso, como veremos, de ciencia ficción (solo hay, posiblemente, un elemento común que analizaremos más adelante).

El Peplum y…..

Pero si quisiéramos buscar un paralelismo entre el peplum italiano de los años 50-60   (2) y el mundo de la historieta tendríamos que referirnos al florecimiento en nuestro país,-y precisamente importado de Italia- de las revistas  o cuadernos de aventuras ( publicados por Editora Valenciana, Maga,Toray, Creo…) en esos mismos años (3). Peplum y Cuadernos coinciden en el público al que van dirigidos (población inmigrante de las grandes ciudades), su carácter industrial (productos baratos para un consumo masivo), repetición de tramas y argumentos (repetición que alcanza también a elementos formales y estilísticos), discurso maniqueísta, en el que la violencia aparece como inevitable solución a los conflictos, nostalgia de los valores de una época preindustrial en las que los valores (morales, sociales, sexuales…) eran más “simples”….y, en fin, coincidencia en su propio ocaso, arrinconados por la televisión como nuevo medio de consumo masivo así como, en menor medida,por la aparición de competidores más identificados con el espíritu del momento, como fueron, respectivamente, el spaguetti western, respuesta localista a la invasión americana, ideológicamente más descreído y escéptico que el peplum  y el auge de las revistas de historietas (DDT, Tiovivo, Pulgarcito…), más variadas, con predominio del humor y receptivas a las nuevas corrientes europeas.

…las revistas de aventuras

Resistencia y conquista

Bran Ruz, ejemplo de cómic histórico “etnográfico”

Comentaba antes que quizás si hubiera un elemento común en los cómics sobre Roma. Sergi Vich en su excelente La Historia en los cómics apunta: “Asistimos a una particularidad: el que la mayoría de las series que se ubican en su entorno [la Roma antigua] se hallan protagonizadas por personajes de su periferia que, no obstante, adoptan sus modelos sociales” (4); creo que esta atinada observación (no hay más que recordar a Astérix, Alix, Ámbar, El Jabato, Wulf….) se debe sobre todo al origen de la mayoría de los creadores y obviamente a la búsqueda de identificación del público al que van destinadas sus obras, ya sea francés, español o inglés, pero también a un motivo paralelo: a los guionistas y dibujantes europeos les interesa la conquista romana como ejemplo de la aculturación que se produjo al conectar una cultura avanzada con otras menos desarrolladas y asimismo el grado de resistencia que las conquistas provocaron y las consecuencias que este enfrentamiento ocasionó. Estas reflexiones han derivado, como veremos, en obras de carácter fuertemente etnográfico (Bran Ruz, Les Veines de l,occident, Mur Paien), y también inevitablemente, en discursos de tipo netamente político sobre el imperialismo en el siglo XX y su reverso, el proceso descolonizador,(Yugurta) o, en última instancia, como una forma distinta de contemplar nuestra realidad actual (Astérix). No nos debe extrañar, cualquier  (re)interpretación del pasado histórico se encuentra condicionada por la propia relación en el tiempo en que se vive, como afirma J.A. Molina cualquier creación histórica, sea cine, literatura o cómic, “es una reinterpretación actualizante del pasado” (5).

Yugurta, de Vernal y Franz

Los primeros cómics, cronológicamente hablando, sobre Roma y sus conquistas se centran en la II Guerra Púnica y la figura de Anibal Barca.  La editorial Galaor (6). en 1.966 publicaba, con guión y dibujos de Josep Buixadera , Anibal, en 10 cuadernos (reeditados en dos volúmenes en 1.968) que relataban la vida del militar cartaginés, su estancia en la Península Ibérica, el paso de los Alpes y el enfrentamiento con Roma en suelo itálico. Una curiosidad: los autores de Roberto Alcázar y Pedrin, el guionista Roberto Quesada y el dibujante Alberto Morcet dibujaron para el Almanaque de El Guerrero del Antifaz de 1.960 de Editorial Valenciana una historia de 4 páginas (Ojo por ojo) dedicada a la conquista de Sagunto por Aníbal. Patriotismo local obliga.

Yugurta, ejemplo de cómic histórico político.

Tendríamos que esperar a 1.993 para que, también en nuestro país y en catalán, Xavier Escura, Francesc Riart y Oriol García  dedicaran en su serie Temps d’espases (1.993 – 1.996, Signament ediciones) sobre la Historia de Cataluña, un tomo, Gorja Mortal (=Garganta mortal) a la estancia de Aníbal en la Península y en concreto a su enfrentamiento con los pueblos íberos pirenaicos en el año 218 a. de Cr., tratado con rigor histórico-narrativo y una estupenda ambientación.

Gorja Mortal de Escura-Riart-García

Los guionistas Fabrice David y Grégory Lassabliere, (conocidos por su obra medieval Los caminos del Señor) junto al italiano Di Luca en el dibujo iniciaron en 2010 una saga, Cartago, (Soleil dos tomos hasta el momento y no publicada aquí) iniciada con el famoso juramento de Aníbal ante su padre Amílcar. Poco después, en 2.013, los también franceses  G. Apollo  y Hervé Tanquerelle han publicado para Dargaud dos volúmenes de la serie Les voleurs de Cartago (=Los ladrones de Cartago), en los que un galo, un númida y una ladrona cartaginesa se ven envueltos en un robo. Todo contado en una obra de tonos cálidos y gusto por el detalle, con mezcla de elementos realistas y caricaturescos.  Cartago y su  historia es un motivo recurrente para Jacques Martin en se serie Alix (La garra negra, El espectro de Cartago, La Isla maldita, La conjura de Baal), pero hablaremos de ella más adelante.

Les voleurs de Cartago de Apollo y Tanquerelle

Muy original, aunque totalmente atípico es un tomo (El cometa de Cartago, Colección Metal Hurlant, 1.985) de las aventuras de ese Tintín posmoderno llamado Freddy Lombard, creación de Yves Chaland y Yann Lapertier, en la que con su habitual mezcla de tiempos y argumentos (tanto actuales como literarios, en este caso, de la Salambó de Flaubert) reiteran su, moderno y emotivo, homenaje a la línea clara.

El Cometa de Cartago de Ives Chaland y Yann Lapertier

Abandonamos a los cartagineses pero no África, ya que avanzamos hasta finales del siglo II a. de Cr. y nos quedamos en territorio de la actual Argelia, la mítica Numidia, para hablar de una de las obras clave del cómic de romanos. En efecto, en 1.967, en la revista Tintin se iniciaba una serie dedicada a Yugurta, obra de Jean Luc Vernal y el gran dibujante belga Hermann, (Comanche, Las Torres de Bois-Maury, Jeremiah) que seria relevado a partir del tomo 3 (hasta el 16, en España se está publicando actualmente la integral por Ponent Mon ) por el también belga Franz Drappier.

Yugurta es una historieta típica de aventuras, que no busca tanto la verosimilitud histórica como una aceptable ambientación para desarrollar las tramas argumentales. En principio se inspiraba en la clásica obra de Salustio, pero la abandonó después en aras de una vía más imaginativa. Surgida al calor de los procesos descolonizadores (la guerra de Argelia había tenido lugar hacía poco), Yugurta se conviertió en un alegato a favor de las revueltas árabes contra el colonialismo. ¿Anacrónico? pues sí, pero efectivo, en mi opinión. Estéticamente es obra primeriza de Hermann, con claras influencias de otro grande, Jijé (Jerry Spring), y tras su marcha (para iniciar Comanche, más arriesgada), Franz impuso un dibujo continuísta y clásico.Ya sea con Hermann ocon  Franz, la influencia de Yugurta ha sido evidente en muchos autores posteriores.

Yugurta, de Vernal y Franz

Y recogido el guante reivindicativo es el momento de dedicar un poco de tiempo a Espartaco, el legendario esclavo tracio que luchó por su libertad, y que tan buen juego ha dado a la literatura (Fast, Kostler) y el cine (Kubrick). Curiosamente, casi todas las historietas que conozco basadas en la rebelión de los esclavos del siglo I a. de Cr. son en castellano. La primera, publicada en 1.964, es una obra de Claudio Tinoco (uno de los dibujantes de El Capitán Trueno) en 26 cuadernillos para la Editorial Galaor. Lanzada para aprovechar el tirón de la película de Kubrick (no hay más que ver la fisonomía del héroe), se resiente quizás, como buena parte de la obra de Tinoco, de la rapìdez de su elaboración, lo que la convierte en una  obra desigual.

Espartaco de Claudio Tinoco

En 2.004 empezó a publicarse una serie francesa, frustrada, por lo que sé, tras el primer número. Se titulaba Spartacus, le gladiateur (no sé si tiene algo que ver con el musical galo del mismo nombre que se estrenó precisamente ese año) y sus autores eran Jean Luc Istin –conocido guionista por su serie protomedieval Los Druidas– y Serge Fin, con los colores de Bruno Tatti. La editaba Soleil y como digo,solo se publicó el primer volumen, Morituri te salutant.

Spartacus, le gladiateur de Istin y Fin

El relativo éxito de la serie estadounidense Spartacus, Blood and Sand animó a uno de sus guionistas, Steven S. Deknight para elaborar un cómic junto al dibujante Adam Archer. Posteriormente han ido relevándose guionistas y dibujantes, entre ellos alguno muy conocido de la DC como Jimmy Palmioti (The Punisher, Superboy). La serie va ya por su 4 número, editada por  Devils Dues y, en efecto, es tan excesiva como su hermana televisiva.

Spartacus, blood and sand, de Deknight y Archer

El gran dibujante argentino Alberto Salinas dibujó, en 1.961, para la editora italiana Edistudio una historieta dedicada a Espartaco, y su compatriota Mulko (que trabajó para Nippur de Lagash), con guión de Ricardo Ferrari ilustró una pequeña serie, también llamada Espartaco a comienzos de los 70 en Argentina, obras, las dos,que desconozco, al igual que la obra, estilo 1984 de Orwell, Espartaco, fabula de ficción política del ya citado Ricardo Ferrari, Enrique Breccia (no confundir con Alberto, su padre) y Domingo Mandrafina. El casi inevitable Jacques Martin también dedicó un tomo (el 12, de 1.975) de Alix a Espartaco, en concreto El hijo de Espartaco. 

Espartaco de Ricardo Ferrari y Mulko

Y nos adentramos ya en la conquista de las Galias por Julio César, que ha dado lugar, como no podía ser menos, a un buen número de cómics, algunos, como sabemos, muy conocidos. Una buena introducción a la invasión podría ser Le Casque d,Agris (en recuerdo del famoso casco celta encontrado en 1.980),  obra en 3 tomos, publicada por Assor BD entre 2.005 y 2.012, de Silvio Lucissano, Laurent Libbesart y colores de Christophe Robakowski, que narra las vicisitudes del mundo celta antes de la conquista, con una estupenda recreación, que lamentablemente no ha sido editada en España.

Mur Paien (2.001) relata la Guerra de las Galias en los Vosgos, con los romanos aliándose con distintos pueblos para derrotar a los galos, Obra de Roger Seitier y Christophe Carmona no demasiado brillante.Existe una biografía del líder galo de la resistencia a Roma, Vercingéntorix, de Claude Carré y Jean Marie Michaud (Casterman, 2.001), que lamentablemente desconozco.

Le casque d,Agris de Lucissano, Libbesart y Robakowski

Con Vae Victis !, llegamos a una obra importante y posiblemente una de las piezas maestras sobre este período. Obra del guionista Simon Rocca (del que ya citamos su frustrada serie egipcia Aathon)  y del dibujante Jean Ives Mitton (con la colaboración de Sophie Balland en el color), publicada por la editorial Soleil en 15 tomos entre 1.991 y 2.006 (Yermo Ediciones está publicando la integral entre nosotros), narra las vicistudes de la esclava Ámbar desde que en Roma se entera de los planes de invasión de la Galia,logra escapar ayudada por dos compañeros y siempre perseguida por un  malvado decurión, recorre el mundo galo hasta que finalmente todos los personajes, los de ficción y los históricos, se encuentran en la batalla de Alesia, último volumen de la serie (Ámbar en Alesia. “Cursum perficio”).

Vae Victis – La guerra de las Galias, de Rocca-Mitton

Vae Victis ! es una magnífica recreación histórica sin caer en el frecuente vicio del detallismo, en el que los elementos históricos están claramente al servicio de una narración muy ágil, de ahí que se disculpen algunas libertades que se toman los guionistas. El dibujo de Mitton es realista de gran precisión y sentido dinámico (como se observa en las batallas, por ejemplo) y con diseños de páginas espectaculares. Imprescindible.

Taranis, fils de la Gaule (Pif) nos sitúa a partir de donde finaliza Vae Victis! y nos cuenta la resistencia a César tras la derrota de Vercingéntorix. Título muy patriótico para un guión de un autor español tan conocido como el gran Víctor Mora (sí, el creador de El Capitán Trueno). El dibujo, muy convencional, deudor de Jijé y Hermann, es de Carlo Marcello y se publicó en dos tomos entre 1.980-1.981 (inédito en España, a pesar de su autor).

Taranis, fils de la Gaule de Mora y Marcello

Una zona poco tratada en el mundo de la historieta gala es el sur de Francia, la región de la Provenza, el Rosellón y su proximidad con los Pirineos. Ese es el paisaje en el que transcurre Les Veines d,Occident (=Las venas del Oeste), cómic en dos volúmenes de René Durand y Frederic Boilet (Glénat, 1.985-1.987). Les veines d,Occident relata la difícil convivencia de los íberos con otros pueblos de la zona y  con los romanos, tras la conquista con una fuerte dosis de violencia y sensualidad.

Les Veines d’Occident, de Boilet y Durand
Goscinny-Uderzo, El primer Astérix, Asterix el galo

Y llega el turno de hablar de Astérix el galo, no solo la historieta más conocida sobre esta época histórica, sino posiblemente, junto a Tintín el personaje del cómic europeo más celebrado. Creado en 1.959 para  el estreno de la revista Pilote por el extraordinario guionista René Goscinny (Lucky Luke, Iznogou el visir, Oumpah-Pah…) y el versátil dibujante Albert Uderzo (capaz de pasar sin dificultad aparente del dibujo caricaturesco —Astérix, Oumpah Pah- al realista –Michel Tanguy), Astérix se convirtió bien pronto en un referente ineludible de “cómic para todos los públicos”, gracias a su sabia mezcla de aventuras, dibujo agradable y humor lleno de dobles sentidos y alusiones contemporáneas astutamente incluido para un público adulto. Su extraordinario éxito, las ventas millonarias de los álbumes  (al principio se publicaba serializado en Pilote, pero a partir de 1.967 solo en  comics books), las adaptaciones cinematográficas, tanto en animación como con personajes reales e,incluso, la existencia de un parque temático -que le hace la competencia a Eurodisney- dificultan un análisis serio y riguroso de una obra más compleja de lo que aparenta.

No es ninguna novedad (7) decir que Astérix está estrechamente  relacionado con la llegada a la Presidencia francesa de Charles de Gaulle (precisamente en el mismo año de su aparición) y con el anuncio de este de un regreso  a la perdida grandeur tras el trauma de la II Guerra Mundial y los problemas coloniales. El evidente paralelismo entre una Francia asediada, antes por los alemanes ahora por el imperialismo norteamericano, y la aldea gala nunca se oculta; el poblado se nos muestra como un pequeño microcosmos de la Francia pequeñoburguesa, recelosa de  todo lo extranjero, desconfiada con sus ciudades y amante de un mundo rural tranquilo y generoso. Su planteamiento caricaturesco, pero amable consigue que los estereotipos que aparecen de diferentes culturas y pueblos y los “insertos” y alusiones contemporáneas en un relato ambientado en la antigüedad sean asumidos bsion dificultad gracias a la prodigiosa habilidad de Goscinny (apuntar aquí la extraordinaria labor de traducción que llevó a cabo en en España Jaume Perich).

La serie de Astérix alcanzó  hasta el fallecimiento de Goscinny en 1.977 24 álbumes, más los 8 realizados posteriormente en solitario por Uderzo. Indiscutiblemente, los mejores de la serie son los firmados por el tándem Goscinny-Uderzo, sobre todo a partir del 4º, Astérix gladiador, en los que la complejidad cada vez mayor del guión y un dibujo, que  empieza siendo algo esquemático y adquiere progresivamente una soltura y un detallismo casi virtuoso logran una perfecta conjunción que durará con escasos altibajos hasta quizás el número 21 (El regalo del César). Los guiones de Uderzo tras la muerte de Goscinny son meritorios pero no alcanzan ni de lejos la originalidad y gracia de su predecesor. Quizás por ello en 2.012 cedió la pluma y el pincel a Jean Ives Ferry y Didier Conrad respectivamente, que en Astérix y los Pictos (2.013 Salvat) han hecho una inteligente y respetuosa continuación, basándose sobre todo en la estructura (viñetas pequeñas especialmente) de la época más clásica del cómic (la de Astérix y Cleopatra o Astérix y Los normandos, por ejemplo). El notable éxito obtenido nos permite suponer que la continuidad está asegurada.

Y llegamos ya al final de esta primera parte sobre el cómic de romanos con tres obras relacionadas con Julio César, la primera es La última batalla del italiano Tito Faraci y el norteamericano Daniel Brereton (Nocturnals), publicada en España por Planeta Agostini (2.008); no es exactamente un cómic sobre la resistencia  gala ante Roma, sino más bien un thriller ambientado en la  batalla de Alesia, con un dibujo muy efectista.

La última batalla, de Tito Faraci y Daniel Brereton

La segunda es otra recreación de la batalla de Alesia, en la obra  colectiva del mismo título (hasta 7 colaboradores) encargada por la editorial francesa Assor BD (2.011) para iniciar una serie llamada Roma,Ab urbe condita, no editada en España y que desconozco. Julio César aparece en bastantes de los cómics de los que hemos hablado, pero no como protagonista. Solo he encontrado una obra en la que sea el personaje principal y esa es Julio César con guión de Alberto Cuevas e ilustraciones de Juan García Quirós, un magnífico dibujante español seguidor  de la línea clásica de un Harold Foster o Alex Raymond, que trabajó para Bruguera en su colección Clásicos Literarios Juveniles en la que publicó esta recomendable obra en 1.972 .

Cuevas-Quirós, Julio César

Con esta última historieta acabamos con los cómics de época republicana y dejamos para un siguiente capítulo los  que transcurren durante el Imperio más algunas rarezas relacionadas con la Roma Antigua.

Notas:

(1) Sobre el mundo antiguo en general en el  cine hay una bibliografía bastante  extensa, entre la que podemos destacar los trabajos del  catedrático de Historia Antigua de la Universidad Autónoma de Barcelona  Alberto Prieto Arciniega: La Antigüedad filmada. Eds. Clásicas, Barcelona , 2.004 o La Antigüedad en el cine. Ed. UBe,Barcelona, 2.010, el libro colectivo  de Antonio Duplá y Ana Iriarte (eds.) El cine y el mundo antiguo. Univ. País Vasco. Bilbao, 1.990 o la obra de Jon Solomon, Peplum, el mundo antiguo en el cine. Alianza Editorial, Madrid, 2.012.

(2) Sobre el peplum como género cinematográfico podemos recomendar  la obra de Rafael de España, El Peplum y la pantalla épica. Los héroes de la Antigüedad vistos por el cine, Ed. Glenat, Barcelona 2.009 y especialmente los trabajos del mayor especialista español en la materia,  el profesor de la Universidad de Cádiz Óscar Lapeña Marchena, del que sería recomendable traducir su Guida al cinema peplum, Roma, 2.009 o recopilar  sus excelentes artículos diseminados por revistas especializadas como, por ejemplo “El peplum y la construcción de la memoria” en Quaderns de cine, nº 3. Univ. Alicante, 2.008 o “Iconografía de los carteles de Peplum” en Metakinema, nº 3, 2.008, entre otros muchos.

(3) Sobre los cuadernillos de aventuras de la historieta española hay un libro de mucho interés, obra de Pedro Porcel Torrens: Tragados por el abismo. La historieta de aventuras en España. Edicions de Ponent, Alicante, 2.010 y para quien quiera algo más reducido, el artículo de Salvador Vázquez de Parga “Grandeza y servidumbre de los cuadernos de aventuras” en la imprescindible Historia de los Cómics en 4 tomos publicada por Ed. Toutain en 1.982 (págs. 497-504).

(4) Vid. Sergi Vich, La Historia en los cómics. Ed. Glenat, Barcelona, 1.997, página 33.

(5) Vid. Juan Antonio Molina: “A través del espejo. Preocupaciones contemporáneas por la paz mundial en el cine  histórico sobre la Antigüedad” en Imagines. La Antigüedad en las artes escénicas y visuales. Univ. de  La Rioja, Logroño, 2.007. pág. 189-198.

(6) Ediciones Galaor, junto a otras como Boixher, fueron pequeñas editoriales que se adelantaron al peculiar fenómeno de finales de los años 60 y comienzos de los 70 denominado por la revista Bang! el mercado de la pobreza, conocido también en los años 80 como mercado suburbial, en relación a publicaciones baratas, con una  impresión descuidada, dirigidas a  kioskos de barrio.

(7)  La bibliografía francesa sobre Astérix es claro está, extensa, en castellano no tanto, lógicamente. Una visión general muy interesante, creo yo, es la de Pedro Tomé Martín, “Están locos estos romanos? relaciones entre el cómic y los contextos culturales” en Revista de Antropología social, Nº 8, 1.999, págs. 57-80.  Sobre un episodio en concreto, Miguel Ángel Novillo López: “Asterix en Hispania.: realidad histórica o realidad caricaturizada” en Imagines. La Antigüedad en las artes escénicas y visuales. Univ. La Rioja, Logroño, 2.007, págs 659-672.

PARA VER LA SERIE COMPLETA: DE PURK A ATILA. CÓMIC E HISTORIA

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2 Comments on "DE PURK A ATILA.CÓMIC E HISTORIA, UNA APROXIMACIÓN. IV. ROMA VINCIT (PRIMERA PARTE)"

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8 years 9 months ago

Yo no me considero muy de comics (aún a pesar de haber devorado en mi infancia Mortadelos, Zipis-Zapes, Rompetechos, Sacarinos, Pepes Goteras y demás), pero los Astérix me han acompañado siempre hasta el día de hoy. Conservo como oro en paño la colección completa, desde los primeros de Pilote que mi abuela le compró a mi padre, hasta los últimos ya sin Goscinny que he ido comprando yo para seguir la saga. Suelo darles una vuelta completa cada 7-8 años, y es como volver a descubrirlos de nuevo… Siempre les voy encontrando algún detalle que anteriormente se me pasó. Si… Read more »

8 years 8 months ago

Excelente artículo de nuevo, rosschak. Y ya van unos cuantos 😉 Como el amigo @living, de los que mencionas conozco sobretodo Astérix. Son una delicia de cómics que hasta me los recomendó una profesora de historia medieval en la uni. Creo que son un ejemplo perfecto de como usar la historia de forma coherente para dotarla de fantasía y de referencias a la cultura popular del momento en que se escribe. Y me encantaría destacar la frase “cualquier creación histórica, sea cine, literatura o cómic, ‘es una reinterpretación actualizante del pasado’ ” porque nos puede guiar a la consideración de… Read more »

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