DE PURK A ATILA. CÓMIC E HISTORIA, UNA APROXIMACIÓN. I. HACE UN MILLÓN DE AÑOS…

Murena de Dufaux y Délaby - Aquí estás

A Guillermo 

INTRODUcción

Murena de Dufaux y Délaby

Escribir sobre cómics basados en la Historia no es tan sencillo como a primera vista pudiera parecer. Resulta obvio, en principio, que nos referimos a cómics que están ambientados en alguna época histórica concreta, excluyendo, por tanto, el futuro (ciencia ficción) o un pasado que nunca ha existido (fantasía). Pero ¿y el presente? y algo más complicado ¿qué sería el presente histórico?. Si leemos un cómic que transcurre en los años de la Guerra Fría (por ejemplo. Partida de caza de Enki Bilal) o en los más cercanos años de la Revolución iraní (Persépolis de Marjani Satrapi), parece evidente que son cómics históricos. Sería, por  tanto, la relación, más o menos asumida argumentalmente, con unos hechos históricos conocidos lo que nos delimitaría el adjetivo.

Afortunadamente, no es mi intención profundizar en estas espinosas cuestiones, pues lo que voy a describir (de ahí lo de “aproximación”) es solo un acercamiento, necesariamente parcial e incompleto, a un pasado bastante lejano y por ello generalmente aceptado como histórico, desde la Prehistoria a los comienzos de la Edad Media. Pero me temo que he de continuar con las precisiones (auto)justificativas.

Cómic realista: La Edad de Bronce, de Eric Shanower

Gonzalo Ruiz Zapatero, quizás nuestra primera autoridad en “cómic prehistórico”, menciona, relacionado con esta época histórica, pero que sin duda podría servir para otros períodos, cinco tipos de cómics: El primero sería el cómic de dibujo realista y alto contenido científico, que podríamos denominar “documental (pre)histórico” (por ejemplo las numerosas “Historias de la Humanidad en cómics); el  segundo grupo estaría formado por los cómics de inspiración (pre)histórica, con un dibujo realista y ficción libre, pero preocupados por una correcta ambientación y un escenario lo más fidedigno posible (Murena, Neandertal, La edad de Bronce…). El tercer grupo sería el de la (pre)historia fícción, que utiliza recursos y escenarios  (pre)históricos pero situados en épocas inventadas (Conan, Tarzán las sagas de fantasía en general); en cuarto lugar  situaríamos el dibujo caricaturesco o basado en el  humor gráfico pero inspirado en la (pre)historia (BC, Hug, Astérix…) y en último  lugar, el dibujo caricaturesco, pero enfocado hacia la divulgación (pienso, por ejemplo, en Érase una vez el hombre) (1). No llego a estar del todo acuerdo  con esta clasificación porque entre unos y otros creo que hay espacio para otros subgrupos, pero como mi intención no es complicar aún más las cosas, antes al contrario, prescindo del primer y último grupo porque me parecen antes obras de divulgación que cómics, es decir, predomina más en ellos el componente  de recurso didáctico, que el esencial de medio narrativo (2) y asimismo, retiro el tercer grupo porque entra de lleno en un terreno ficcional muy interesante pero ajeno de lo que quiero hablar, la relación Cómic-Historia.

Por lo que, finalmente me quedo con dos tipos de “cómics históricos”:

Cómic caricaturesco “fiel históricamente”. Papyrus.de Lucien de Gietier

a) el realista y su preocupación por la fidelidad y verosimilitud histórica

y b) el caricaturesco y su preocupación o no por dicha fidelidad histórica (3).

Cómic caricaturesco “sin fidelidad histórica”. Hug el troglodita de Jordi Gosset

Una última aclaración. Lo que sigue se centra exclusivamente en dos de los tres pilares en los que se sustenta el cómic actual, el europeo (especialmente francés y belga) y el norteamericano, más alguna incorporación sudamericana. El tercer pilar, el japonés, pienso que sigue estando, de alguna manera, en un universo paralelo al occidental y además, reconozco una lamentable ausencia de conocimientos mínimos para abordar el manga histórico, al menos al día de hoy, lo que no quiere decir que, evidentemente, no exista (pienso por ejemplo, en el Buda del gran Osamu Tezuka, La espada del inmortal de Hiroaki Samura o en la más reciente Thermae Romae de Mari Yamazaki)

LA PREHISTORIA

a) Cómic realista

La Prehistoria no ha tenido demasiada suerte en el mundo de los cómics. Durante muchos años los distintos artistas de la historieta que se han dedicado a ella la encuadraron en un conjunto vago y difuso pero funcional para sus intereses -la Edad de Piedra- que remitía sobre todo a los primeros estudios como disciplina científica. No se establecían diferencias entre el Paleolítico Inferior, Medio o Superior ni, por supuesto, entre los distintos tipos de homo. Toda la Prehistoria aparecía como un continuum que convenía a los artistas, ya que así podían presentar una época idealizada en las que los diferentes elementos, seres, fauna, escenarios… aparecen mezclados, incluso con la siempre estelar aparición de dinosaurios. Todo servía para establecer analogías con el referente fundamental -Tarzán, sobre todo el musculoso y barroco de Hogarth antes que el de Foster-. Detrás, se escondía el objetivo fundamental de utilizar la Prehistoria como justificación para una revisión del mito del “buen salvaje”.

Kromag the killer de Jack Sparling and Gabe Levy

Un buen ejemplo de ello lo tenemos  en la obra de un autor fundamental en la historieta española de la posguerra, Manuel Gago, más conocido como creador de El Guerrero del Antifaz pero también de una extensísima gama de personajes. Gago publicó para la Editorial Valenciana entre 1.950 y 1.957 Purk, el Hombre de Piedra (con guión de su hermano Pablo), transposición, inicialmente, del esquema de su serie medieval a la Prehistoria. Perjudicada, como aquella, por tramas muy parecidas (llegó a los 114 números), se ve también lastrada por los mismos defectos estilísticos, quizás provocados por la excesiva carga de trabajo de Gago que le obligaba a dibujar con gran rapidez, de ahí, la mala fama del autor por su dibujo “descuidado”, aunque en su descargo hemos de decir que tenía una rara habilidad para introducir en pequeñas viñetas, con trazos rápidos, varios elementos y que no perdía el ritmo narrativo. La falta de precisión histórica además le facilitó incorporar elementos cada vez más fantásticos e imaginativos.

Purk, el Hombre de Piedra de Manuel Gago

Liberado de la Editorial Valenciana, Gago crearía, para su propio sello, Maga, un nuevo personaje prehistórico, Piel de Lobo, con cerca de 90 títulos (y posteriormente un tercero, Castor),  con dibujo cada vez más desmañado y argumentos inverosímiles.

En 1.953 se iniciaba la serie prehistórica más aclamada en EEUU, Tor, obra de Norman Maurrer (guión) y Joe Kuber (dibujo). Tor transcurre en el Paleolítico Superior y su primera aparición fue en un cómic titulado Hace un millón de años con claras influencias de la película de 1.940 del mismo título dirigida por Hal Roach y  el insufrible Víctor Mature como protagonista. La mejor prueba del éxito de la serie es que  se recuperó en los años 70 y 90. La calidad de Tor viene dada indudablemente por el dibujo de Kuber, de un dominio extraordinario, en la estela del mejor  Hogarth. Le sobra quizás una sobreabundancia de textos explicativos que entorpecen algo la narración. Pero Kubert es un grande  de la historieta, sin duda. En España fue publicado por Planeta Agostini en 1.994 y las nuevas series por DC Comics.

El éxito de Tor, estimuló la proliferación de réplicas, con héroes a medio camino entre Tarzán y Conan, Todos ellos se enfrentaban a multitud de seres y monstruos improbables: Kona, Toka, Kromag the Killer… y, ya a finales de la década de los 60 e inicios de los 70 a remolque del éxito de peliculas “prehistóricas” con monstruos anacrónicos y rubias exuberantes, proliferaron en Estados Unidos revistas como DC Anthro que presentaba a sus lectores aventuras tan excitantes como sensuales, camino que, cómo no, siguió también Marvel, que intentaría revitalizar el género con un personaje, Ka-Zar, a medio camino entre Tarzán y héroe prehistórico que no acabó de cuajar, en parte porque Stan Lee lo utilizó, al parecer, para que se ejercitaran dibujantes primerizos

Tor de Norman Maurrer y Joe Kuber

Una última curiosidad americana vino de manos de Richard Corben, que en  los años 90 adaptó a su peculiar estilo, musculoso y barroco, un cuento de Robert  E. Howard, (el autor de Conan), Lanza y Cuchillo, que fue publicado en España por una filial de Editorial Forum -Mithmaker- en el año 2.000.

El rescate del cómic prehistórico de los excesos imaginativos vendría de la mano de la Bandé Dessineé franco-belga, aunque no de un día para otro, sino en un proceso que se inicia en los años 60 (aunque con antecedentes como la Guerre de feu de Pellos en los 50, adaptación de la novela de Ayné). Esta recuperación llegaría con dos obras a la vez rivales y complementarias, Rahan y Tounga. Rahan, obra de Roger Lecureux (guión) y André Cheret (dibujo), publicada inicialmente en la revista Pif gadget en blanco y negro en 1.969 y que se extiende hasta nuestro siglo es todo un clásico en Francia, con múltiples ediciones y hasta series de televisión (que pudimos ver por aquí). Su protagonista es una especie de chamán que va por el mundo prehistórico aprendiendo y transmitiendo los conocimientos adquiridos, enfrentándose en el camino a seres humanos y bestias. En España la serie, muy extensa, fue publicada en parte por Burulán en los años 70.

Rahan de Lecureux y Cheret

Tounga, por su parte, obra de Eduard Aidans, se publicó en la revista Tintin a partir de 1.969 (en España, Tunga, en  Gaceta Junior) del que se publicaron 10 álbumes entre 1.961 y 1.970 . A diferencia del anterior no es un mago sino un guerrero, y en ella Aidans demuestra gran dominio del dibujo (y menos influencia de los clásicos norteamericanos que Cheret) destacando especialmente en las luchas contra animales feroces.

Tounga de Eduard Aidans

Tanto Tounga como Rahan no son absolutamente fieles a su contexto histórico, pero el avance respecto al cómic norteamericano en este sentido es notable, y posiblemente fueron un referente para obras posteriores. Esto lo podemos comprobar con dos obras de finales de los 80: On a marche sur la terre, un volumen de Alexandre Huout, sobre los enfrentamientos entre dos grupos, los robocs (australophitecus) y los ossions, (Homo habilis) , creo que no publicada en España y otra obra notable, pero desgraciadamente inacabada, Celui-La (en español Nómadas, 1.987-89) de Auclair y Riondet, publicada en  dos tomos por Casterman en Francia y en España, por entregas, en la revista Cimoc. Narra la emigración de un clan prehistórico a tierras más benignas mostrando paralelamente el aprendizaje vital de un joven de dicho clan. Narrada en blanco y negro con gran realismo el prematuro fallecimiento de su dibujante impidió la finalización de la trilogía prevista.

Nómadas de Auclair-Rondet

Y con esto llegamos a la obra clave de los últimos años; me refiero a Neandertal de Enmanuel Roudier  Publicada en tres tomos entre 2007 y 2011 (en España por Norma en una integral en 2012), Neandertal está planteada como un viaje -iniciático- de una tribu de este género de homos realizado con una fidelidad histórica absoluta, siguiendo documentación científica y arqueológica de primera mano, pero sin olvidar que es producto narrativo y artístico: gran expresividad de los personajes, magnífico tratamiento del paisaje, casi un personaje más, recursos narrativos variados…todo ello hacen de Neandertal una referencia inexcusable.

Neandertal de Enmanuel Roudier

Roudier es todo un especialista en este género. Es muy destacable también su Vo, Houna (2002-2.005, en blanco y negro) sobre el encuentro entre neandertales y cromagnones. Otra obra suya es A,O le petit neandertal. Ultimamente se ha dedicado a adaptar La Guerre de feu de Aynée (Conocida aquí como En busca del fuego por la película de J.J. Annaud).

Hay que reseñar también una obra más que notable, ganadora del premio del Salón de Angulema en 2003, La Âge du raison de Bonhomme Matthieu (Edit. Carabas, 2002), dibujante que refleja muy bien la evolución de la llamada línea clara con un dibujo que mezcla la economía de medios y el detalle (en ocasiones me recuerda a algunos clásicos italianos) que da una gran importancia a  los contrastes de color, y prioriza la imagen sobre el texto con resultados incluso poéticos. Muy recomendable. De 2007 es una interesante historieta basada en el descubrimiento de la “primera mujer” australophitecus, Lucy, L.,spoir, obra de P.Norbert y T. Liberatore (Capitol editions) y no publicada por aquí.

La âge du raison de Matthieu

Por último, comentar dos obras con protagonista también femenino: Ly Noock del ya citado André Cheret y texto de Michel Rodrigue (tal cual), de 2.003-4; dos tomos en los que Cheret desborda fantasía y excusas para describir la anatomía de esta joven neolítica (?) y aquí en España, la editorial Sins Entido (así) ha editado en 2.012 un tomo de una chica del Neolítico, La muchacha salvaje, dibujada por Mireia Pérez.

b) El cómic caricaturesco/humor gráfico

Resultaría sorprendente  repasar la larga lista de “cómics humorísticos prehistóricos” si no supiéramos que detrás de ellos se esconde un propósito moralizante. En efecto, el paso del tiempo y el tremendo salto evolutivo y tecnológico del ser humano no esconden que seguimos siendo los mismos que iniciaron su andadura sobre la tierra hace cientos de miles de años: virtudes, defectos, ambiciones, pasiones,…siguen siendo los mismos. Esta es la lectura creo, que se podría extraer de esta significativa proliferación de visiones humorísticas prehistóricas sobre nuestra condición como humanos. Es el efecto terapeutico de la  risa: la (auto)crítica si va acompañada de una sonrisa irónica o benévola es siempre más digerible (4).

Alley Oop de Vincent Trout Hamlin

Esto puede observarse ya en la primera gran obra humorística sobre la Prehistoria, Alley Oop de Vincent Trout Hamlin, creada en 1.932. Se trata de una sátira social en un mundo prehistórico imposible (Alley, el protagonista, convive con los dinosaurios). Hasta 1.939 su mundo era el prehistórico pero ese año era transportado a la época actual gracias a una máquina del tiempo y así continuaría prácticamente hasta ayer mismo (aunque Hamlin se retiró en 1.971). Su éxito (cifrado en los centenares de periódicos en los que se publicaba) impulsó la publicación de otras series similares.

Pero la gran serie humorística sobre la Prehistoria sería BC  (iniciales de  Antes de Cristo) del estadounidense Johnny Hart  (autor también de otro comic strip medieval, Wizzard of id). Aparecido en 1.958 es uno de los cómics más notables de la historia, lleno de dobles sentidos y significados ocultos; abunda en juegos de palabras y gags visuales (el slapstick, típico de la comedia cinematográfica). BC tiene un dibujo muy anguloso, menos bonito que otras historietas, más esquemático podríamos decir, con escasos detalles, pero que funciona perfectamente. Más que trabajar los personajes a Hart le interesan sobre todo las situaciones y comentarios de sus protagonistas.

B.C de Johnny Hart
Ghirighiz de Enzo Lunari

A finales de los 50 y comienzos de los 60 surgieron por toda Europa cómics humorísticos de tema prehistórico. En Gran Bretaña, Peter Maddocks publicaba Four D. Jones, con temática algo parecida a la de Alley Oop, mientras que en Italia Enzo Lunari dibujaba para la gran revista Linus en los años 60 las tiras cómicas de Girighiz, de fuerte contenido crítico, y en Francia, entre 1.961 y 1.972 Malac y Delporte en el guión y Tenas en el dibujo creaban para Le Journal de Mickey Onkr, el abominable hombre de los hielos.

Onkr de Malac-Delporte y Tenas

El arrollador éxito televisivo en todo el mundo de Los Picapiedra de Hanna-Barbera ayudó sin duda a esta “inflación” de cómics prehistóricos de humor. Y, claro está, los propios Picapiedra salieron a la palestra en el formato de tira cómica diaria y página dominical en color propia de los Syndicates norteamericanos Iniciado en 1.961, el cómic de los Picapiedra duró hasta bien entrado los años 90 pasando por muchas distribuidoras (entre ellas ¡Marvel!) y varios dibujantes.

Altamiro de la Cueva de Bernet Toledano

¿Y en España? Pues la verdad que no nos podemos quejar. Hay muchas  series y, lo mejor, casi todas de interés. El iniciador sería un dibujante de Bruguera Martz-Schmid,  autor de Troglodito, (1.958) un hombre prehistórico de clase media en permanente conflicto con sus hijos. La marcha a Francia de su creador propició la aparición del más famoso  “troglodita” hispano, Hug, de Jordi Gosset, autor muy en la onda del gran Vázquez. Hug se publicó durante los 60 y 70 en Tío Vivo.  Prueba de su éxito fueron las varias secuelas que surgieron  (Roquita, Los trogloditas…en revistas como Pulgarcito, Zipi y Zape...).

En 1.965 Joan Bernet Toledano (miembro de una verdadera saga de dibujantes y futuro autor de Los Guerrilleros) creó Altamiro de la Cueva en 1.965 para TBO .Mencionar también que revistas como Mortadelo y otras  han publicado algunos especiales sobre la Prehistoria. Por último, apuntar que el dibujante granadino Carlos Hernández lleva varios años publicando en el diario Ideal las reflexiones de Orceman, un divertido hombre prehistórico.

Notas:

(1) Gonzalo Ruiz Zapatero: “Héroes de piedra en papel. la Prehistoria en  el cómic” en Complutum, 1.997, págs 285-310.; también del mismo autor, “Prehistoria y cómics. Ciencia y ficción” en Tebeosfera (blog), 2011.

(2) Sigo la definición de Luis Gasca y Román Gubern en El discurso del cómic. Ed. Cátedra, 1.988, pág.14: Medio escripto-icónico basado en la narración mediante secuencias de imágenes fijas que integran en su seno textos literarios” parecida a la ya dada por el propio Gubern en El lenguaje de los Cómics. Ed. Península, 1.974:, pág. 107: Estructura narrativa formada por la secuencia progresiva de pictogramas en los cuales pueden integrarse elementos de escritura fonética” o la de Javier Coma en Los Cómics. Un arte del siglo XX: , Ed. Toutain, 1.983: “narrativa mediante  de imágenes dibujadas”.. Siempre me ha gustado la breve definición de Julio Cortázar, “cine inmóvil”.

(3) Aquí podríamos distinguir también entre cómic realista con poca o mucha fidelidad histórica y cómic caricaturesco con poca o mucha preocupación por la fidelidad histórica. En este último caso son muy demostrativos muchos cómics de la denominada línea clara, con personajes caricaturescos y ambientación realista.

(4) No llego a compartir del todo la opinión  de Manuel Barreiro en  su , por otra parte excelente, artículo “El trogloditismo en los cómics” (publicado en Tebeosfera en 2.011):”Tanto allende los mares como aquí, el troglodita ha sido utilizado como personaje para cómics de humor o de acción aventurera que procuran una reflexión sobre la capacidad de adaptación al entorno, siempre más con su habilidad que con la mera administración de la fuerza bruta”. Creo que con frecuencia la intención moralista se superrpone a la dicotomía fuerza bruta-habilidad.

VER LA SERIE COMPLETA: DE PURK A ATILA. CÓMIC E HISTORIA

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2 Comments on "DE PURK A ATILA. CÓMIC E HISTORIA, UNA APROXIMACIÓN. I. HACE UN MILLÓN DE AÑOS…"

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6 years 11 months ago

Enhorabuena por el artículo rosschak! Me ha encantado y ya tengo ganas de leer más. La verdad es que de cómics ambientados en la prehistoria salvo los Picapiedra y Neandertal (el de Emmanuel Roudier), poco más conozco. Es curioso como muchos dibujantes han usado la Prehistoria -en término generalizador- como telón de fondo para tratar temas de actualidad y, en los más realistas, quizás sea difícil realmente conocer a fondo mediante la arqueología el comportamiento y los sentimientos de aquellos primeros seres humanos, pero lo bueno de la ficción es que nos permite jugar con estos elementos para crear narrativas… Read more »

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